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lunes, 11 de enero de 2016

Recordando a Jorge A. Pomar Montalvo, el Abicú


Era cubano, germanista y exiliado político. Se llamaba Jorge Aracelio Pomar Montalvo y murió repentinamente al amanecer del viernes 13 de noviembre, en su casa de Colonia, Alemania.

Desde hoy y hasta el viernes 22 de enero, dedicaré seis posts a recordar a mi amigo Pomar, más conocido por el Abicú. Recién conocida la noticia de su fallecimiento, Margarita García Alonso publicaba un sentido texto en su blog (http://codelamarga.blogspot.ch/2015/11/fallece-en-el-exilio-de-colonia.html).

Por Rey Alfonso, un cubano que desde 1993 compartió aventuras de desventuras con Pomar, supe que la ceremonia de despedida al Abicú, tuvo lugar el viernes 20 de noviembre a las 12 del día, en el Cementerio Melaten de Colonia. A través de Rey envié mis condolencias a Anna Klümper, Anita, como él le decía a la mujer que le acompañó en su destierro alemán.

Le pregunté a Rey si sabía la fecha y lugar de nacimiento del Abicú y ésta fue su respuesta: "Tania, por un texto que tengo delante de mí, parece ser que nacio el 25 de julio de 1948, en Cárdenas, Matanzas. Es que se da la situación de que Pomar coqueteaba con el hecho de que le inscribieron en el registro civil con una fecha corrida de la realidad y él, por tanto, se asumía como un hombre con dos fechas de cumpleaños para celebrar y recibir dos veces regalitos".

Típico de un hombre que además de tener un especial sentido del humor, era muy irónico. Cuando el 8 de febrero de 2011 por email le envié este link, me contestó: "Faltaba más, que el asere de Colonia no pudiera leer la ponencia al primer congreso de Arco Progresista".

Un año antes, el 22 de enero de 2010, a su blog El Abicú Liberal subía un comentario titulado Un poco más de respeto por la vida y obra del Magno Paciente. El 5 de mayo de 2010 me aconsejaba que cuidara mi salud:


Hola, Tania:


Por favor, hazle caso a la doctora y cuida mucho tu salud. Sobre todo, procura sobreponerte, hacer ejercicios (aunque sólo sea pasear al aire libre), someterte a chequeos periódicos, sobre todo, cerciorarte de haber consumido cada día una dieta balanceada mínima, o sea, con todos los nutrientes y vitaminas necesarios. Rigurosamente.


Es una cuestión de voluntad y disciplina cotidiana. ¡A menos que estés emulando secretamente con el Coco Fariñas, so pendeja! Te aprecio y prohíbo aquí, terminantemente, darle a tu familia y a tus colegas y amigos motivos de inquietud con ningún género de negligencias sanitarias hacia tu valiosa persona.


Además, vacilar el exilio clasifica en el código abicueril como el más sagrado deber patriótico. Por tanto y por cuanto el cuerpo y el alma de Frau Tania Quintero no le pertenecen a ella sola, en uso de mis plenas facultades amicales, resuelvo que dejarte caer -para recalcártelo en prusiano castrense- queda en lo adelante: "Streng verboten! Ohne wenn und aber. Verstanden!" Si no entiendes todavía esas tres frases, dile a tu encantadora nieta que las traduzca al criollo castizo.


Así que mira a ver si te compones, condená (así les decía mi abuela Inocencia Montalvo a mis hermanas y primas cuando empezaban a sacarlas de quicio; "condenao" a los varones ), si no quieres pasarte el resto del día hincada detrás de la puerta con un grano de maiz debajo de cada rodilla hasta que yo me acuerde de tu puñetera existencia.


Un abrazo fuerte,


Jorge A. Pomar

El 18 de enero de 2011, junto con el post El Alter Ego del Abicú se desencadena en Kreuzberg, a varios amigos Pomar nos enviaba este correo:

En Berlín todo salió a pedir de boca: el personal de Memos chévere; la agenda un poco tensa (sobre todo porque tuve que discursear durante varias horas para un documental de largo metraje que no estaba previsto) pero llevadera; la lectura y el debate todo un éxito; y la estancia en general de lo más placentera.

La única tecla cacofónica vibró el jueves por la noche: acompañé por cortesía a nuestra amable anfitriona al Instituto Iberoamericano, donde hube de janearme una de esas tediosas (tanto más que leyó su habitual relato de prensa roja en español y pésimo alemán sietemesino, ¡cuánta osadía, mamma mia!) de Amir Valle, quien sin embargo tuvo la amabilidad de presentarme al escaso público existente.

Por cierto, en el vestíbulo convertido en sala de conferencias pude ver lo que considero el ejemplo más elocuente de lo que realmente implica el mantra encuentroso de la "cultura las dos orillas: una doble galería de afiches fotográficos de escritores orgánicos de la Isla (Barnet incluido) y la Diáspora posando unos frentes a otros como conciencias supremas de la Cubanidad. De mandarria.

Por lo demás, sin incidentes de ninguna clase durante las dos horas en el local alternativo de Memos e.V. Cuídate de esa alergia guevariana, Zoé...

Saludos a todos,
Jorge A. Pomar

También en enero de 2011, por el segundo aniversario del blog Desde La Habana, le enviaba al periodista independiente Iván García un mensaje:

Sin duda, una de las fotos más elocuentes del nuevo milenio, Iván. Parte el alma. No sólo por la desoladora indigencia y aparente embrutecimiento del anciano, sino también por la evidencia arqueológica del destartalado banco de parque donde pasa sus ratos de ocio.

Con motivo de la efemérides fundacional del blog fuera de serie “Desde La Habana”, mi Alter Ego acaba de ser oficialmente autorizado para aprovechar la ocasión y enviarte por este medio nuestras más cálidas felicitaciones y votos de impunidad involuntaria por la encomiable faena informativa que vienes realizando sobre la cuerda floja de la oposición desleal.

Cuídate mucho, colega. A saber, porque para los abicusines viscerales que operan dentro de la cueva del león como tú, las gratitudes siempre serán modestas, inconfesables los rencores intestinos, constantes los chivatazos y las represalias imprevisibles, pero tan seguras como la muerte misma...

Saludos desde Colonia Agripinensis,
Jorge A. Pomar, alias "El Abicú"


Los dos videos forman parte del documental El exilio del Abicú, realizado en 2011 por Raúl de Zárate, pintor y cineasta cubano.


1 comentario:

  1. Hermoso post. También extraño al Abicú.
    Paz en su tumba.

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