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viernes, 8 de enero de 2016

Julio Gutiérrez: silencio y olvido (II y final)



El nombre de Julio Gutiérrez está asociado de manera singular a diversos momentos de la historia del jazz en Cuba: su tema Desconfianza, aparecerá en la primera grabación de una descarga de jazz realizada en la Isla. Ocurrió en la década de los 50, bajo encargo del famoso productor norteamericano Norman Grantz y a instancias de Irving Price, dueño de la tienda habanera de discos Andrés, y en los estudios Panart, hoy Estudios EGREM, en la calle San Miguel, Centro Habana.

La descarga quedó fijada en el LP Cubano!, publicado por el sello Mercury e incluía temas considerados standards latinoamericanos, como el propio bolero de Gutiérrez, y Duerme, del mexicano Miguel Prado, y otros temas originales, como Con poco coco, de Bebo Valdés y catalogado por Leonardo Acosta como un afro-bop. Los músicos fueron Alejandro 'el Negro' Vivar (trompeta): Gustavo Mas (saxo tenor); Bebo Valdés (piano), Kiki Hernández (contrabajo); Guillermo Barreto (batería) y Rolando Alfonso (tumbadora).

Pero quizás lo que más haya trascendido en materia de jazz, es el liderazgo de Julio Gutiérrez compartido con Pedro Jústiz, Peruchín, en la producción y grabación del LP Cuban Jam Session para el sello Panart, una descarga, en la que según Max Salazar, el único incentivo para los músicos fue el ambiente festivo con barra y comida libre, más unos exiguos veinte dólares, como único pago sin derecho a otros royalties.

Peruchín estuvo a cargo del piano y junto a Julio Gutiérrez convocaron al Negro Vivar en la trompeta, Juan Pablo Miranda, en la flauta, José 'Chombo' Silva, en saxo tenor, Walfredo de los Reyes, en las pailas, Marcelino Valdés en las congas y Francisco Fellove cantando Cimarrón, aunque no aparece en los créditos. Max Salazar apunta como fecha de grabación septiembre de 1956, sin embargo, parece poco probable confirmar su exactitud si se tiene en cuenta que Francisco Fellove había llegado a México a finales de 1955 y no se tienen noticias verificadas de que no haya regresado a La Habana antes de ocho o nueve meses.

Entre 1956 y 1957, Gutiérrez dirige también la orquesta de planta del Club Nacional (luego Cabaret Nacional), en Prado y San Rafael, en permanente mano a mano con la orquesta de su colega Humberto Suárez. En incidente poco conocido, en febrero de 1959, el nombre de Julio Gutiérrez figura junto a los de César Portillo de la Luz, Rosendo Ruiz Quevedo, Humberto Suárez, Orestes Santos y Juan Arrondo, como integrantes del cuerpo asesor de la recién intervenida Sociedad Nacional de Autores y Compositores, entonces adscrita al Ministerio de Educación.

Alentados por el deseo de poner orden al caos que prevalecía en ese momento en cuanto al pago de los derechos autorales, sobre la mesa pusieron el profundo diferendo de larga data que les enfrentaba a autores famosos, entre ellos, Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig, Miguel Matamoros y Rodrigo Prats. En opinión conjunta publicada el 14 de noviembre de 1959 en el diario Prensa Libre, sobre la querella presentada por Gonzalo Roig ante los tribunales, Julio Gutiérrez y Humberto Suárez coincidieron en aclarar que “los nombres de ambos fueron usados indebidamente calzando ese documento (una carta abierta del 26 de febrero de 1959) y les interesa que la opinión pública lo conozca”.

Durante 1959 Gutiérrez continúa trabajando febrilmente y vuelve a demostrar su versatilidad al formar Julio Gutiérrez y su Grupo, un cuarteto con Eddy Gaytán en el acordeón y Eva Flores como cantante, y el propio Gutiérrez al piano, haciendo recordadas temporadas en el Starlight -bar contiguo al cabaret Parisién del Hotel Nacional- durante la segunda mitad de 1959. En el Starlight también se presentaba el Cuarteto D’Aida Diestro, y el cantante francés Roland Gerbeau, lo que aseguraba llenos totales.

Por esa fecha, el Parisién estrenaba Calor, un espectáculo con tema musical homónimo especialmente creado por Gutiérrez. En agosto viaja por breves días a México para asumir la dirección musical de la revista que el coreógrafo Luis Trápaga presentaba en el cabaret Los Globos. Regresa a La Habana y continúa su labor como director de la orquesta del Canal 4, donde acompaña al entonces muy popular cantante panameño Tony Moro.

En 1960, se produce el debut discográfico de quien ya estremecía el club La Red, en pleno Vedado: La Lupe. La diva emergente graba, entre otros, el calipso-rock Con el diablo en el cuerpo, tema que Julio Gutiérrez compuso inicialmente para la cantante Gina Romand, quien lo había estrenado en un reciente show del cabaret Parisién. Lupe lo retoma, dando título homónimo al primer disco de su carrera, grabado en Cuba antes de su partida definitiva a México primero y a Estados Unidos después.

Avanzado el año 1960, Julio Gutiérrez también saldría de Cuba, primero hacia México y desde ahí a Nueva York, ciudad donde se radica, quizás sin saber lo definitivo de su decisión. Son los meses del furor en el ambiente newyorkino por el chachachá y la pachanga. El prestigio consolidado en Cuba y varios países latinoamericanos le sirven de aval para continuar su labor como arreglista y director orquestal, al tiempo que vuelve a dar muestras de su capacidad para abordar todos los géneros posibles: se pone al frente de una orquesta charanga y actúa con frecuencia en Puerto Rico y varias ciudades de Estados Unidos.

En 1964, Julio Gutiérrez con su quinteto animaba las cenas en El Torero, cabaret-restaurant cubano en Broadway. El grupo lo componían el tenorista José 'Chombo' Silva, el conguero Marcelino Valdés, el bajista Izzy Feliú, y teniendo como vocalistas que alternaban cada semana a Héctor Fernando, Robertico Lozano, Willy Chirino y Carlos Oliva. Para Max Salazar, en anécdota memorable, la incursión espontánea a inesperada de La Lupe cantando el tema Jugué y perdí, junto a Héctor Fernando acompañado de Gutiérrez y sus músicos, fue uno de los momentos más estremecedores de la historia de la música latina en Nueva York, pero que lamentablemente, no quedó grabado y que, contrario a lo que prometió allí mismo, La Lupe nunca registró.

Mientras, a muchas millas de Nueva York, al otro lado del Estrecho de la Florida, un grupo de jóvenes músicos se reunían en concierto legendario en la sala del Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana. Es el año 1964 y se deciden a incluir en su repertorio el tema Desconfianza, de Julio Gutiérrez. Es el Cuarteto Instrumental Moderno, liderado por Chucho Valdés al piano e integrado por Carlos Emilio Morales (guitarra eléctrica); Enrique 'Kike' Hernández (contrabajo) y Manuel Armesto (bongó).

A partir de su llegada a Nueva York, Julio Gutiérrez graba varios discos con diversas formaciones musicales, y también como productor de otros cantantes. Baste mencionar algunos: cerca de 1968 graba con 'Chombo' Silva el LP Instrumentales para ti, un agradable disco con temas de su propia autoría. Alrededor de 1970 para demostrar que el tiempo no pasa en vano, organiza y graba otra candente descarga: Progressive Latin, que además de Silva, reúne al saxo Jesús Caunedo y al 'Negro' Vivar en la trompeta.

De ese mismo año es el LP Julio Gutiérrez y Los Guajiros, de 1970, con La India de Oriente y Leonela González, entre otros. Con su Charanga All Stars, en 1978 graba para el sello Neón el LP Close Encounters of the Latin kind, y en 1982 Viva América Latina–Julio Gutiérrez Instrumental con temas famosos del repertorio latinoamericano.

Julio Gutiérrez pasa sus últimos años amenizando el famoso Víctor’s Café de Nueva York. Fallece en esa ciudad el 15 de diciembre de 1990, a los 72 años.

De su sagacidad como descubridor de talentos, director, arreglista, promotor y compositor son deudores muchos cantantes que se colocaron bajo su batuta: Blanca Rosa Gil, Pedro Vargas, Toti Lavernia, Pino Baratti, Carlos Argentino, Floriana Alba, Ernesto Bonino, René Cabel, Dandy Crawford, Olga Rivero, Daniel Santos, Nelo Sosa, Vilma Valle, el Cuarteto de Carlos Faxas, las puertoriqueñas Myrta Silva, Ruth Fernández y Lucy Fabery, Rosita Fornés, las Hermanas Lago, Los Rivero, las Hermanas Romay, Jack Sagué, el dúo chileno Sonia y Miriam, el Cuarteto Les Cavaliers, el Dúo Cabrisas-Farach y muchos otros.

Al morir Gutiérrez, su sobrino, el compositor Titti Sotto (autor de temas populares como El collar de Clodomiro, Lo que está pa’ti) intentó organizarle en Miami un homenaje póstumo. Fue en vano. Debió cancelarlo por falta de interés.

Rosa Marquetti Torres
Desmemoriados. Historias de la Música Cuba, 15 de octubre de 2015.
Foto: Julio Gutiérrez dirigiendo su orquesta.

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