Google
 

lunes, 14 de enero de 2013

Cuba: enfrentando la autocracia verde olivo (VI y final)

"Nuestro aporte quedará para la historia. Tuvimos la determinación de enfrentarnos con valentía al régimen en momentos en que eso costaba muy caro''. Dra. Martha Frayde, fundadora del movimiento de los derechos humanos en Cuba.



Con la reproducción del reportaje titulado Inédito acto sobre los derechos humanos en Cuba, publicado en el diario digital argentino Infobae el 23 de marzo de 2012, terminamos estos apuntes o pinceladas sobre la oposición cubana a partir de 1959.

La cita era en el primer piso de una casa particular, ya que las reuniones públicas no oficiales están extremadamente restringidas. En especial las de cualquiera que exprese, aunque solo sean matices de la línea doctrinaria que fijan los hermanos Castro.

El lugar, además de residencia familiar, es la sede del CIR (Ciudadanos por la Integración Racial), la asociación que convocaba, junto con otras, como Nuevo País, la Cofradía de la Negritud y el Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez, a esta Jornada Ciudadana por la Diversidad y la Integración.

Seguramente, debido a la inminencia de la llegada del Papa Benedicto XVI, las autoridades mostraban cierta benevolencia y esta vez no estaban los habituales policías en la puerta del lugar, para asegurarse de que no ingresen más de diez personas.

Esta 'tregua' hizo posible que 50 personas se apretujaran entre la sala y el balcón para escuchar las intervenciones y hasta bailaran cuanto tocó un grupo de música haitiana. Fue una fiesta, un breve recreo en una cotidianeidad en la cual a las restricciones materiales se suman todo tipo de limitaciones en materia de expresión y reunión.

Por la mañana se habló de la discriminación racial en Cuba que, contrariamente a lo que cabría suponer, la Revolución no logró superar. Por la tarde, se presentó el libro Diplomacia y derechos humanos en Cuba, compilado por Gabriel Salvia y editado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) y la Fundación Konrad Adenauer.

"Jorge Olivera Castillo, ex preso político de la llamada Causa de los 75, liberado en 2004 y fundador del Club de Escritores Independientes de Cuba, destacó que "la ayuda de los diplomáticos siempre fue muy importante". El libro rescata la tarea de esos diplomáticos y recoge sus testimonios así como el ingenio y la determinación que algunos representantes extranjeros en la isla encontraron para cooperar con los disidentes perseguidos y encarcelados.

''Este libro habla de discriminación, pero de la discriminación que padecemos todos: negros, blancos, bajos, altos, gordos y flacos", dijo Manuel Cuesta Morúa, vocero de Nuevo País. "Este libro se preocupa por los derechos humanos de los que quieren gritar contra este régimen, por eso es tan importante. Abre un espacio a los diplomáticos que decidieron apostar por la diplomacia comprometida".

Lo que después dijo sonó a reproche e interpelación hacia todos los latinoamericanos que, pese a haber vivido represiones y dictaduras en sus respectivos países, no se sienten comprometidos con la defensa de los derechos y las libertades fundamentales de los cubanos. "Desde Cuba sabemos que Latinoamérica hace lo que siempre hizo con nosotros: darnos la espalda. Para Brasil, el país más grande, Latinoamérica es sólo América del Sur. Nosotros no formamos parte de su agenda política, incluso en los temas de derechos humanos. Recordamos los acercamientos de Lula a Fidel. Sin embargo, ha habido excepciones entre sus diplomáticos. Este libro rescata a uno de ellos que decidió hacer lo que hacemos muchos cubanos para sobrevivir: ocultar su nombre".

Juan Antonio Madrazo Luna, coordinador del CIR, presentó otro libro: Afrocubanas: historia, pensamientos y prácticas culturales, compilado por Daisy Rubiera e Inés María Martiatu Terry. Los escritores hicieron una dramatización de la obra Quinquenio Gris, de Hugo Araña. El humor es una de las mejores armas contra el autoritarismo. La jornada terminó con la actuación de Yoslainey Pérez Derrrick, cantante del Teatro Lirico Nacional.

Foto: Juan Antonio Madrazo Luna, a la izquierda, y Manuel Cuesta Morúa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada