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viernes, 11 de enero de 2013

Cuba: enfrentando la autocracia verde olivo (V)

"Nuestro aporte quedará para la historia. Tuvimos la determinación de enfrentarnos con valentía al régimen en momentos en que eso costaba muy caro''. Dra. Martha Frayde, fundadora del movimiento de los derechos humanos en Cuba.



En su libro Notas sobre la disidencia cubana, el chileno Alberto Baeza Flores asegura que "anterior al Comité Cubano Pro Derechos Humanos, los pocos disidentes que había en la Isla casi no se comunicaban unos con otros. El escritor Heberto Padilla, quien fue el máximo exponente de la ruptura política entre los escritores cubanos, estaba aislado. El dramaturgo René Ariza estaba en la cárcel y sin contactos con nadie. El novelista Reinaldo Arenas también estaba incomunicado. Después de su salida del presidio político Bofill sostenía intercambios frecuentes de ideas con intelectuales contestarios como Carlos Quintela, Arnaldo Escalona, José Solís, Adolfo Rivero Caro y otros, quienes habían sido sancionados en 1968 en el llamado 'proceso de la microfracción'. Aunque el hervidero de pensamiento disidente de estas figuras de la oposición civil de la época siempre representó una fuente de inspiración para Bofill, ellos no tomaron parte en el primer período del CCPDH".

En mayo de 2012 se reeditó Necesidad de Libertad, del escritor Reinaldo Arenas. Según Infobae, el libro está dedicado a los miles de cubanos que se asilaron en la Embajada de Perú en La Habana en 1980, "que a riesgo de sus vidas hicieron posible el éxodo de Mariel, la existencia de este libro" -y la del propio autor. Contiene sentencias judiciales, cartas irónicas y la crónica de su huida de Cuba en bote desde Mariel hacia la Florida. También incluye una carta que Reinaldo Arenas envió a Alexandra Reccio, diputada del Partido Comunista Italiano, quien lo había criticado por hablar mal de Cuba. La acusa de no haber querido ver ni las prisiones, ni la represión, ni las largas colas que deben hacer los cubanos para conseguir lo mínimo, "ni por qué a Virgilio Piñeiro no se le publicaba ni una cuartilla, ni por qué a Lezama Lima se le censuró su obra en los últimos años... estando en Cuba no vio usted a Cuba ni preguntó por ella", le dice.

En 1988, una carta abierta dirigida a Fidel Castro y firmada por Reinaldo Arenas y el pintor cubano Jorge Camacho le daría la vuelta al mundo. Decía así:

Sr. Fidel Castro Ruiz, Presidente de la República de Cuba

El 1 de enero de 1989 se cumplen treinta años de estar usted en el poder, sin que hasta la fecha se hayan efectuado elecciones para deter­minar si el pueblo cubano desea que usted continúe ejerciendo los cargos de Presi­dente de la República, Presidente del Consejo de Ministros, Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

Después del ejemplo de Chile, donde el pueblo, luego de quince años de dictadura, ha podido manifestar su opinión libremente sobre el destino político del país, nos dirigimos a usted para pedirle que en Cuba se efectúe un plebiscito en el que el pueblo, con un sí o un no, pueda decidir, y secreto, su conformidad o rechazo a que usted continúe en el poder.

Para que este plebiscito se realice de una manera imparcial es imprescindible que se cumplan los siguientes puntos:

1- Que los exiliados puedan regresar a Cuba y que, junto a otros sectores de la oposición, se les permita hacer campaña en todos los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, etc.).

2- Que se ponga en libertad a todos los presos políticos y que se suspendan las leyes que impiden el libre ejercicio de la opinión pública.

3- Que se legalicen los comités de derechos humanos dentro de Cuba.

4- Que se cree un comité internacional neutral para supervisar el plebiscito.

De triunfar el No, usted, señor Presidente, debe dar paso a un pro­ceso de apertura democrática y, a la mayor brevedad posible, convocar elecciones para que el pueblo cubano pueda elegir libremente a sus gobernantes.

En un ensayo titulado En Europa en los vuelos de libertad de Reinaldo Arenas, Graciella Cruz- Taura, de Florida Atlantic University, cuenta que "era el 14 de octubre de 1988, de noche y sin electricidad" cuando Reinaldo redactó la carta, en la finca de recreo Los Pajares, situada en Huelva, Andalucía, muy cerca del Parque Nacional Doñana y que Jorge Camacho había comprado en 1973. Cruz-Taura sigue relatando:

"Arenas y Camacho firmaron el texto y decidieron que si no lograban más adeptos, de igual manera se la enviarían al Máximo Líder, con las dos firmas. Los primeros que recibieron la copia de la carta apoyaron el proyecto. Reinaldo viajó a Madrid, donde en una reunión en el Hotel París de la capital española, con pocos arreglos, la carta de Los Pajares pasó a ser 'La Carta de París'. Mientras Camacho buscaba (y obtenía) respaldo en Francia, Reinaldo regresaba a Nueva York. Un comité propulsor, el 'Comité de la Carta de los Cien', lanzó una campaña para publicar la carta en los principales diarios del mundo occidental el 27 de diciembre de 1988, cinco días antes del trigésimo aniversario de la revolución castrista. Nueve Premios Nobel y numerosos estadistas e intelectuales de Europa y las Américas firmaron la Carta de París".

Más adelante, en ese mismo ensayo, la autora escribe: "Alentados por 'el mayor reto populista de la historia contemporánea: la democratización del mundo comunista europeo', el Comité volvió a pedir el referéndum en una segunda carta abierta a Castro, publicada el 1 de enero de 1990. Esta vez el metafórico titular 'Fidel, derrumba el muro' recreaba la imagen de Berlín unos días antes, el 22 de diciembre de 1989, cuando la acción popular echó abajo el muro.

"El objetivo de ambas cartas había sido que 'la opinión mundial comprendiera que en Cuba había una de las dictaduras más largas del siglo'. A veinte años de aquella segunda carta abierta (nota de redacción: el ensayo de Cruz-Taura debe haber sido redactado en 2009), aún sin elecciones libres y multipartidistas en Cuba, el mensaje de Reinaldo Arenas, el disidente, sigue vigente".

Es imposible abarcar la infinidad de hechos, acciones, protestas, llevadas a cabo por el Movimiento Opositor Cubano y por las organizaciones profesionales y sociales que posteriormente surgieron. Algunas han tenido una vida efímera, otras se han mantenido y fortalecido, como las agencias de periodismo independiente, que en mi opinión juegan un papel más importante que los blogs alternativos, por ser más personales y menos informativos. Mención aparte merecen las Damas de Blanco, que surgieron en medio de la brutal represión de marzo de 2003 y quienes con sus gladiolos y sus caminatas, dirigidas por la inolvidable Laura Pollán, son el mejor ejemplo de que pacíficamente, a una dictadura violenta se le puede enfrentar y vencer.

Son decenas las agrupaciones disidentes en toda la isla. Entre otros, en las provincias orientales encontramos los Municipios de Oposición y la Unión Patriótica de Cuba, fundada por el ex preso político José Daniel Ferrer. En el centro del país, el Movimiento Femenino por los Derechos Civiles Rosa Parks, encabezado por Iris Tamara Pérez Aguilera. Su esposo, Jorge Luis García Pérez, Antúnez, es el secretario del Frente Nacional de Resistencia y Desobediencia Civil Orlando Zapata Tamayo.

Foto: EFE. Reinaldo Arenas y Jorge Camacho. Tomada de El Mundo.

3 comentarios:

  1. Este ha sido uno de,los más importantes capítulos del exilio, cuando dos grandes artistas, dos inmensos intelectuales cubanos recogieron tantas firmas y el mundo entero habló de ello.

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  2. Es necesario que al menos un grupo de cubanos interesados en su historia ,conozcan de estos hechos.Gracias Tania por tan valiosos recuentos.Zenaida

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