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lunes, 6 de febrero de 2017

Arnaldo Ramos Lauzurique (II) La canción del desengaño


"Como un barco al garete en mar embravecido, como un renegado con la fe perdida. Herido el corazón, perdida la ilusión", a todas horas se escuchaba la voz del inefable Orlando Vallejo en la radio y victrolas de Cuba en los años 50. Ahora ese bolero no evoca reminiscencias, expresa la realidad contemporánea.

La fe y la ilusión perdidas del cubano actual, el barco al garete que es la Cuba de hoy, sin rumbo en un mundo proceloso que busca soluciones a sus problemas ambientales, sociales y económicos.

En esas circunstancias, irrita más que angustia, observar las prolongadas declaraciones de Chávez y las delirantes monsergas de Fidel Castro, autoproclamados defensores de los pueblos, agorando graves calamidades si no se adopta la receta mágica de sustituir el capitalismo por un nuevo socialismo que no acaban de definir, después de que el otro se derrumbara como las torres gemelas, no por un agente exterior, sino por un proceso cancerígeno interno.

Estos agoreros pasan por alto que la humanidad aún aprovecha infinitamente la energía que la Tierra recibe del Sol para mover la economía y para crear las calorías que alimentan a sus miembros, suficiente para 5 mil millones de años más. Lo más apabullante sobre ese nuevo socialismo lo expresó Raúl Castro en su discurso de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 1 de agosto de 2009, cuando propuso para no se sabe cuándo, el durante siete años postergado VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, prometido para 2009, hasta que se pueda definir qué tipo de socialismo construir, medio siglo después de que Fidel Castro proclamara el carácter socialista de su régimen.

Ello resultó tan desconcertante como cuando una década atrás Fidel Castro expresara: “Ahora sí vamos a construir el socialismo”, que asombró principalmente a sus seguidores, convencidos así que llevaban muchos años perdiendo el tiempo. Chávez nunca ha podido definir concretamente su socialismo del siglo XXI y su ministro de Finanzas, el ex guerrillero Alí Rodríguez Araque en una mesa redonda en La Habana, el 13 de marzo de 2009, lo intentó de una forma simplista al conceptuarlo como “sistema de relaciones humanas que tiene como valor supremo el trabajo”, algo que es válido para cualquier formación social de bípedos pensantes, desde los tiempos de la australopiteco Lucy.

Evo Morales, que hace un gran esfuerzo en sus discursos, por traducirse a sí mismo del aymara al español, propone un socialismo apegado a la Pachamama, tal como la creó Viracocha, con ponchos, hojas de coca y llamas incluidos. Rafael Correa, en una disertación en La Habana, fue más cauto y sólo se limitó a distanciar su socialismo del fracasado y desprestigiado modelo estalinista.

Concluido 2009, la decorada nave cubana, en un mar encrespado, con un neoplásico timonel en estado catatónico, cada vez con menos frecuentes estados de lucidez, y al mando un senil y torpe grumete, busca carenar en el puerto de La Guaira, teniendo cerca mejores fondeaderos.

El PIB (Producto Interno Bruto) de Cuba en 2009 se incrementó en 1,4% sobre 2008, pero teniendo en cuenta que en el primer semestre se incrementó en sólo 0,8%, significa que el segundo semestre -el de menos producción agrícola y muy pequeño peso en la producción azucarera- se incrementó al menos en un 2%. La estructura del PIB en los últimos años es la siguiente:



El pequeño crecimiento del PIB ya resulta poco creíble, por el hecho de que se logró con una disminución de unos 5 mil 600 millones de dólares en importaciones de bienes, que significa una reducción notable en adquisición de materias primas, combustibles y otros medios de producción. Otro aspecto que hace increíble estos resultados es que, mientras el PIB creció en un 1,4%, los servicios lo hicieron en una 4%, por lo que la actividad productiva debió forzosamente disminuir en un 10,1%, lo cual se suma a un decrecimiento del 9,4% en 2008, por lo que lleva tres años decreciendo de forma absoluta y muchos años más disminuyendo su participación en el PIB.

En 2000 representaba el 31,0% del PIB, casi la tercera parte y en 2009 se redujo al 16,4%, menos de una sexta parte, lo cual constituye una verdadera hipertrofia. Los voceros económicos del régimen alegan que Cuba se ha convertido en una sociedad de servicios, pero esa presunta sociedad de servicios deja bastante que desear en esas actividades, a la vez que restringe contínuamente los bienes materiales.

Arnaldo Ramos Lauzurique
Nota.- Primera de siete partes de un exhaustivo análisis sobre la situación económica cubana que Arnaldo Ramos Lauzurique redactara en la prisión Nieves Morejón, Sancti Spiritus, a principios de 2010. Las seis partes restantes pueden leerlas en este blog.

Foto de Elio Delgado Valdés, del reportaje Peregrinación al Santuario Nacional de San Lázaro, publicado el 17 de diciembre de 2016 en Havana Times.

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