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jueves, 13 de octubre de 2016

¿Quién apuesta por el bolero?


La tarde en que Edith Massola le dedicó su programa 23 y M al bolero, el mismo televisor parecía preguntarse: "¿cómo llegó esta gente aquí? ¿en esto se ha convertido el bolero?".

Un hombre con más porte de basquebolista que de cantante, que le había dado a su grupo el nombre "Lo más grande"; la actriz Coralita Veloz, sin afeites ni maquillaje, parecía deprimida; el compositor e intérprete Rafael Espín, haciendo pucheros de toma a toma y desfasado con el audio del doblaje; una desconocida a la que no le fue bien como trovadora y ahora canta boleros, daban idea de lo que sería el Festival Internacional Boleros de Oro 2016.

Leo Montesinos, bolerista por más de 25 años, pelea contra esa imagen, pero está consciente que muy pocos apuestan por el bolero. Ella misma, aunque le ha dedicado "toda una vida", se ha visto rechazada en más de una ocasión.

Recuerda cómo hace unos años presentó en el Instituto Cubano de la Música un proyecto para un disco de boleros con arreglos novedosos y contemporáneos, y no le hicieron ningún caso. También que el director de uno de los canales de la televisión cubana le propuso un intercambio muy poco profesional a cambio de tener un espacio en la pantalla. Ella lo rechazó porque prefirió seguir apostándolo todo a su talento.

En una conversación con Diario de Cuba, a propósito del Festival Boleros de Oro, que concluyó el domingo 26 de junio, la primera cuestión que sale a relucir es la presencia de los boleristas en la pantalla.

"Quizás los cantantes a los que televisan con más frecuencia son los se han hecho famosos por otro género o los que ya tienen determinados espacios. Pero los que son televisados y se han dedicado a grabar temas no son necesariamente los mejores exponentes. Aquí hay muy buenos jóvenes boleristas que incluso hacen temas con muy buenos arreglos, con intenciones más modernas de decir el bolero, y no los sacan por los medios", critica Leo Montesinos.

"Está, por ejemplo, Yaima Sáez, que ahora fue que empezó a ser televisada; Félix Bernal, uno de los pocos cantantes que se acompaña él mismo con el piano y que tiene un estilo propio; Ernesto Roel, intérprete de varios géneros, joven compositor y un excelente cantante, y Orley Cruz, graduado de canto lírico en el Instituto Superior de Arte ha incursionado en otros géneros, entre ellos el bolero", enumera Montesinos. Y comenta que no es un problema de imagen. "Todos los mencionados tienen una imagen moderna y juvenil. En realidad tiene que ver con otra cosa".

Muchos no se atreven a afirmarlo, y Leo Montesinos dice no tener pruebas, pero es un secreto a voces que con frecuencia hay que pagar la promoción en la televisión. Las tarifas varían de 40 cuc a más de 100, según los espacios y las ambiciones de los directores, sin tener en cuenta el poder adquisitivo del artista.

La cantante menciona algunos nombres a los cuales medios nacionales, erróneamente, señala como el 'futuro del bolero'. "Hace uno o dos años, cuando los artistas que hacen rock o música pop fueron invitados al Festival Internacional Boleros de Oro, salió un artículo (en la página cultural del periódico Granma) diciendo que Dayani Lozano y Mayco, por ejemplo, se encuentran entre los más grandes que han pasado por el festival del bolero".

Montesinos sabe que hay escasez de trabajos y que la promoción es deficiente, "pero ellos, como otros que participaron ese año, para atraer al público que los sigue, incluyeron en su repertorio dos o tres boleros". Sin embargo, fue suficiente para ganar un lugar en la prensa nacional.

"Entiendo que pongan a Vania Borges porque ella sí ha cantado boleros y los boleros forman parte de su repertorio, pero no se habla de los que han dedicado su vida al bolero, ni de los jóvenes que se han aferrado a este género y que lo han tratado de defender a capa y espada", se cuestiona Leo.

Cree que hay varias razones. Una de ellas es la falta de espacios, de centros nocturnos que contraten a cantantes solistas; otra, la debacle que atraviesa la empresa del entretenimiento en Cuba. No obstante, se centra en lo que la bolerista cree primordial: la labor de promoción del periodismo.

"Es más fácil hablar de una persona que ha hecho carrera o que se ha hecho famoso por haber participado en agrupaciones, que ya ha estado entre los primeros lugares en los 'hit parade' de las emisoras de radio o de los programas de televisión. Es más fácil hacer un artículo sobre una persona conocida que sobre alguien desconocido. El desconocido lleva más investigación, más esfuerzo. Cuando vas a hablar de Haila o de cualquiera de esos cantantes como Laritza Bacallao, es fácil, porque todo el mundo sabe quiénes son".


Leo Montesinos comenzó a cantar en 1989 haciendo los coros a Annia Linares y su intérprete preferida, desde niña, era Beatriz Márquez. En 1992 se presentó por primera vez al Festival Internacional Boleros de Oro, en la convocatoria de jóvenes cantantes, para actuar en la gala del evento. Aunque es graduada de canto lírico, desde su primera vez no ha dejado pasar ni un solo Festival. Cree que ser miembro del jurado del certamen de jóvenes boleristas le da una posición privilegiada para valorar el festival y el estado actual del bolero.

"El problema es que llegó un momento en que el bolero se empezó a considerar algo cheo, viejo. Además, teníamos mucha influencia de la música norteamericana, que no tiene que ver con el feeling, sino con la manera que tienen hoy muchos jóvenes con un estilo americanizado, con una dicción alejada de nuestra autenticidad, una articulación a lo Nat King Cole, como para dar la onda de 'tú sabes, yo tengo swing'. Eso de alguna manera fue tergiversando la idea del bolero".

Según nos cuenta, Cesar Portillo fue uno de los que protestó contra eso, pese a que ganó mucho dinero con la interpretación que hizo Christina Aguilera de Contigo en la distancia. "Él decía que ése no era su bolero, que no se cantaba así. Pero se ha llegado al punto en que si Contigo en la distancia' no se interpreta al estilo de la Aguilera, no se asimila bien".

Leo Montesinos está segura de que el problema no tiene que ver con aferrarse al pasado, sino con cambiar sin destruir ese género musical.

María Matienzo Puerto
Diario de Cuba, 28 de junio de 2016.

Nota: mi blog apuesta por el bolero y la música cubana



Tania Quintero

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