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lunes, 18 de febrero de 2013

Recordando a Lino Borges



Aunque tuve que hacerle correcciones y añadidos, opté por reproducir la información que Raúl Fuillerat Alfonso colgó en You Tube sobre Lino Borges, mito del bolero cubano junto a René Cabel, Celio González, Nelo Sosa, Ñico Membiela, Panchito Riset, Luis Tejedor, Tito Gómez, Pacho Alonso, Fernando Albuerne, Orlando Contreras, Roberto Faz, Pepe Olmo, Alberto Barroso, Manolo del Valle, Kino Morán, Mundito González, Orestes Macías y Roberto Sánchez, entre otros de una larga lista de voces masculinas y femeninas.

"Lino Borges hizo posible que el bolero no muriera, a pesar de la ola de nuevos géneros, de tecnologías, y de la explosión de un sinnúmero de ritmos, algunos trascendieron y otros no. Su verdadero nombre era Severo Alberto Borges Abreu. Nació el 8 de agosto de 1932 en Batabanó, poblado costero a 52 kilómetros al sur de La Habana. Desde muy joven, alternó su trabajo en el campo con la canción. No estudió música. Su voz, su impecable afinación y su sentido del tiempo, eran empíricos. Una condición natural que con los años fue perfeccionando. Debutó profesionalmente en 1948, a los 16 años, con la orquesta típica de José Ramón González, amenizando los bailes del hotel Cervantes en el Surgidero de Batabanó. En sus inicios, interpretaba los más diversos géneros: pasodobles, boleros, corridos mexicanos, tangos, danzones, guarachas...

"El debut de Lino Borges en la radio y la televisión se produce cuando se integra al conjunto Universal, presentándose como vocalista de esta agrupación en el Show del Mediodía y en el Show de la Mañana, de la CMQ. En 1955 alcanza su mayor popularidad y su estilo, muy personal, lo convierte en una de las primeras figuras del ambiente musical de aquellos años. Integra el Conjunto Saratoga de Pedro Balseiro y sus primeros discos pronto invaden todas las vitrolas del país. En 1957 durante un tiempo canta con el Conjunto Rumbavana, pero finalmente regresa al Saratoga, donde permanece hasta los años 60, cuando decide iniciar su carrera en solitario.

"Medardo Montero, grabador de Radio Progreso y quien después dirigiera la EGREM, cambia definitivamente el rumbo de Lino Borges, cuando le proporciona grabar con la RCA Víctor. En 1960, el sello Modiner le propone a Lino llevar a tiempo de bolero el joropo Vida consentida, del venezolano Homero Parra. Con Vida consentida, Borges alcanza la cima de la popularidad, en vitrolas, radio, televisión, teatros y centros nocturnos. Entre los números que lo reafirmarían como la voz romántica de Cuba también se encuentran Corazón de cristal, Moriré de amor, Psicología, Por tu falso amor, Canto mi propia vida, Te amaré, Ahora estamos en paz, Dios me libre y No vale la pena, de Orlando de la Rosa.

"El bolero es un género que tuvo su primera etapa de esplendor cuando surge en 1856, esplendor que trasciende hasta 1920, de la mano de Pepe Sánchez. Sánchez aúna a otros creadores, quienes sin haber estudiado música, logran concretar estructuras de larga tradición, convirtiendo los últimos años del siglo XIX y los inicios del XX, en un período trascendental de la cultura cubana. En la segunda etapa, comprendida entre las décadas de 1920 y 1940, el bolero se ve desplazado por el son, logrando fusionarse en el denominado bolero-son, que causa furor en el público cubano. El ejemplo más significativo es Lágrimas negras, de Miguel Matamoros. En un tercer momento, entre los 40 y los 60, revive la popularidad del bolero, así como sus precursores y cultores. Es cuando aparecen los grandes boleros mexicanos de Agustín Lara y María Grever. Mientras que en el Callejón de Hammel, nacía el movimiento del filin. A esta etapa de renovación del bolero pertenece Lino Borges, en particular sus canciones Morir soñando, de Mario Pelayo Díaz, y Por tu falso amor, de Adolfo Guzmán.

"Fue un bolerista reconocido y admirado en Estados Unidos, Colombia, Puerto Rico, España y Venezuela, país que en 1989 le hizo un reconocimiento, al cumplirse 25 años de la grabación de Vida consentida. De Lino habría mucho más que decir, de su elevada calidad interpretativa, de su técnica impecable, del timbre cálido de su voz, muy acorde al sonido del bolero, lo cual lo demuestra en cada una de sus interpretaciones".

Lino Borges falleció el 27 de agosto de 2003, a causa de una afección pulmonar. Fue enterrado en la intimidad familiar, en el cementerio de Batabanó, su pueblo natal. Unos días antes, el 8 de agosto, había cumplido 71 años. De la web El tres cubano copio fragmentos que lo retratan como un hombre sencillo y campechano.

El guajiro Severo Alberto Borges Abreu sembraba berro, vendía pescado, pero de vez en cuando, en sus ratos libres, cantaba por en el hotel Cervantes. "Allí cantaba de todo lo que estuviera de moda, lo hacía con el grupito de José Ramón González, la gente me animaba y yo tímidamente me presentaba con muchas ilusiones, lo primero que interpreté fue Tu recuerdo y yo, una ranchera mexicana (...) El gran éxito llega en los inicios de la década de 1960, con Vida consentida y Morir soñando, un single que se vendió como "pan caliente", que se quemaba en las victrolas de todo el país y se convertirían en hits internacionales. "Esos dos palos vitroleros me llevaron a la cima del bolero en Cuba; los contratos llovieron, a todos los bailes y cabarets nos invitaban. El famoso cabaret Night and Day, de San Rafael y Prado, nos mantuvo allí dos años. El teatro Martí se llenaba para vernos en vivo".

¿Cuál es el éxito, el misterio y la magia de Lino Borges, para situarse en la vanguardia del bolero en Cuba? "Nosotros, los boleristas de la vieja guardia, somos voces naturales que cantan como hablan, sin esos engolamientos que se escuchan mucho en las voces de academia. Somos cantantes que gustan y no necesitan inventos".

El cantante de Batabanó vive modestamente junto a su familia, en un apartamentico en la barriada habanera del Cerro. La sala está llena de fotos y carátulas de discos, trofeos que su esposa Ada cuida con celo. El Guajiro es muy simple, como la gente de campo. No le gustan los homenajes. "Soy vago para difundir mi música, no me gusta ni que me entrevisten. Pero he sido un cantante con suerte: me difunden, me programan, no me dejan morir soñando, como dice la canción que tanto he cantado".

Por una biografía que la cubana Merlin Parra Jiménez ha subido a su blog, nos enteramos que desde 1994 hasta el 19 de agosto de 2003, unos días antes de morir, Lino Borges se mantuvo cantando en un espacio dedicado al bolero que había en el complejo turístico Dos Gardenias, en Calle 26 y 7ma. Avenida, Miramar. Dos meses después de su fallecimiento, en octubre de 2003, en el restaurante El Criollito de Batabanó, se inauguró un Bolero Club, para así mantener vivo el recuerdo de uno de sus paisanos más famosos.

Me despido con Lino Borges interpretando tres boleros de oro: Vida consentida, del venezolano Homero Parra; Morir soñando, del mexicano Mario Pelayo Díaz, y La vida es un sueño, del cubano Arsenio Rodríguez.



Tania Quintero

Video: Lino Borges interpreta Qué motivo, no sé el autor, pero no confundir con otro número que él cantaba, Cuál es el motivo, de Lázaro Núñez. Tampoco se trata del bolero Motivos, del compositor, músico y poeta venezolano Ítalo Pizzolante. En la foto, Lino Borges es el más alto, con traje oscuro. Creo que los músicos que le acompañan son del Conjunto Saratoga.

1 comentario:

  1. Favor indicar autor del bolero "Psicología"

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