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jueves, 13 de diciembre de 2012

Gloria



A los 36 años, la misma edad que tenía la princesa Diana cuando falleció en París, una cubana nombrada Gloria Falcón encontró la muerte lejos de su patria.

Gloria era una mulata que por su parecido físico con la cantante Farah María, le decían 'la Farah'. Fue asesinada por su último marido, el catalán José Luis Cumbreño, con quien vivía en Macanet de la Selva, remota localidad de Gerona, Cataluña. El lugar, boscoso, le recordaba a Gloria su barriada habanera de El Palmar, Marianao, donde vivía con dos hermanas en una buena casita.

A Gloria y sus hermanas les decían 'las carpinteras', porque eran hijas de un carpintero. Los vecinos más viejos de El Palmar recuerdan que Gloria estuvo presa a principios de los 80. Entonces el jineterismo estaba en ciernes y a Gloria no la acusaron por 'jinetear' o prostituirse, si no por dedicarse hacer streap tease a extranjeros.

Gloria tuvo un hijo con un cubano. Según sus vecinas, ella presentaba al niño como "un sobrino" y al padre, su cónyuge, como "un primo". El engaño le salió bien. Logró llevarse a España al 'sobrino' y al 'primo'. Rumoran que quien cargó con los gastos de trámites y viajes fue el primer esposo español que tuvo. Ya en la península ibérica, el 'primo' desapareció y ella terminó separándose de ese 'pepe' (así llaman en Cuba a los españoles). Se empató con José Luis Cembreño y con su nuevo marido y su 'sobrino' se fue a vivir a Macanet de la Selva.

Un despacho de la agencia EFE, del 25 de agosto de 1999, reporta que Cembreño, antes de estrangular a Gloria, le propinó un fuerte golpe en la cabeza. Luego llevó el cadáver hacia un bosque cercano y allí la enterró. Pero la conciencia no lo dejaba dormir y se entregó a la policía, que decretó prisión incondicional.

A Gloria la velaron en la funeraria de Marianao. En el mismo avión donde transportaron el f'éretro regresó su hijo adolescente, ya sin la careta de 'sobrino'. Gloria tuvo una niña en España, los vecinos no saben quién es el padre, pero sí que la pequeña se quedó con su familia española.

Varios testimonios coinciden en que Gloria Falcón, una de las tres hijas del carpintero, la mulata sandunguera que se parecía a Farah María, la muchachita pobre que cocinaba con leña y pronto aprendió de amores y desamores leyendo novelitas de Corín Tellado y viendo telenovelas, la que se acostumbró a dormir en cuartos alfombrados y vestir elegantemente, la que hasta su muerte hizo lo que quiso con su cuerpo de diosa, fue una de las primeras jineteras que hubo en La Habana.

También por el barrio se dice que el móvil del crimen fue que Cembreño la mató después de descubrir que le era infiel. Cierto o no, descansa en paz, Gloria!

Tania Quintero
Cubafreepress, 9 de septiembre de 1999.

2 comentarios:

  1. Buenas tardes, el que Gloria haya sido infiel e incluso que su vida la haya hecho a base de engaños, no le daba derecho a nadie a matarla.
    Desgraciadamente la violencia machista sigue estando a la orden del día.
    Saludos,

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  2. dudo que descanse en paz ni que no hubiese buscado la muerte, jugado con ella. EL SEXO ES PARA LA VIDA, O PARA LA MUERTE (un teólogo social católico dixit)

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