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jueves, 29 de julio de 2010

Las mujeres penetran en Ifá

Por Mirta Fernández

El oráculo de Ifá es un complejo socio-religioso-cultural, utilizado por los yorubá y otros pueblos vecinos, que postula una concepción religiosa del mundo. En él se plantean cuestiones ontológicas tales como el origen de la naturaleza y de la vida, la razón de ser del universo, la humanidad en su devenir y el destino del hombre y la mujer.
En Cuba, Ifá se mantiene con toda su riqueza conceptual a través de sus letras u odú (signos de Ifá) en número de 256. Cada uno de estos signos contiene relatos, parábolas, cuentos, fábulas, proverbios, enigmas. Estos signos son interpretados en Cuba por los babalawos, a través de un complejo sistema. Hasta hace muy poco tiempo, en nuestro país, las mujeres estaban excluidas, no podían adivinar o interpretar utilizando este sistema; tampoco podían ser iniciadas.
Hace algunos años, la bomba estalló cuando se supo que dos jóvenes cubanas habían sido iniciadas como iyáonifá o sacerdotisas de Ifá. Las declaraciones en contra de un importante grupo de babalawos fueron publicadas y objeto de discusión.
Consideraban que el oráculo de Ifá no debía ser interpretado por mujeres y que las mismas no podían ser iniciadas como sacerdotisas.
Ahora, cuando la discusión aún continúa siendo álgida, tras algunos años de su iniciación, entrevistamos a una joven mujer cubana, madre e iyáonifá, María Cuesta, quien se inició en marzo del 2000, conjuntamente con otra joven cubana.
María, ¿qué significa iyáonifá?
-Iyá es madre; iyáonifá quiere decir "madre que dirige Ifá".
¿Es el equivalente del babalawo*, función hasta ahora desempeñada en Cuba únicamente por hombres?
-Sí.
¿Tienen las mismas funciones las iyáonifá, las mismas jerarquías?
-Las mismas.
¿Cómo nace en usted la idea de iniciarse en Ifá, siendo mujer?
-En mí no nació la idea, sino en los estudios de Víctor Betancourt, Awó Orúnmilá*, Omolofáoró*.
¿Existe un "camino" en el cuerpo del oráculo de Ifá que permite a la mujer acceder a esta jerarquía?
-De hecho sí. La misma posibilidad que tiene el hombre de interpretar el destino, la tiene la mujer. No tiene que haber un signo regente que "diga" que la mujer puede hacerlo.
Sin embargo, por parte de los que se oponen a que la mujer realice esta función, se argumenta que por el hecho mismo de menstruar y ser madre, no son iguales al hombre, que por lo tanto no pueden acceder al conocimiento tan profundo del hombre, su naturaleza y destino que representa Ifá.
-Pienso que eso es una equivocación. Gracias a la menstruación y a que la mujer puede parir, tenemos el don de la creación. Sin las mujeres no hay creación.
¿Usted es la única mujer iniciada en Ifá?
-No, en Cuba hay dieciséis, más una venezolana que también se inició aquí. En África, en Brasil y en Estados Unidos también las hay.
Según información de algunos africanos se dice que en el caso de África, las iniciadas en Ifá son mujeres de avanzada edad, que han pasado la edad fértil.
-Considero que no es así. He conocido a africanas iniciadas como iyáonifá y son mujeres jóvenes igual que yo.
¿Han estado en Cuba?
-Sí, conocí a una nigeriana iniciada hace años, quien compartió con nosotras y nos enseñó muchísimo.
¿Por qué motivo entonces la iniciación de las mujeres en Ifá provocó la protesta de una parte de los babalawos cubanos?
-No le veo lógica a tal actitud. Puede ser por falta de conocimientos. Un babalawos nigeriano, yoruba, como Wande Abímbola, en una entrevista habló de la iniciación femenina. O Popola, otro babalawo yoruba, que en una conferencia con antropólogos y babalawos habló muy bien al respecto y les rectificó dudas, hasta les relató un patakí* sobre por qué razón las mujeres sí tienen el derecho a iniciarse.
¿Ustedes cuentan con el apoyo de algún grupo de babalawos cubanos?
-Tenemos el apoyo de la gran mayoría, incluso aquéllos que no nos aceptaban, están pensando en hacerlo.
La mujer cubana ha logrado liberarse de muchos prejuicios, de muchos tabúes, y ganar su lugar en la sociedad y también dentro de las religiones. ¿Qué piensa usted al respecto?
-Toda la vida han existido mujeres santeras relevantes. Recordemos a Ma Monserrat, Ma Joaquina, Fermina Lucumí. No entiendo por qué ahora se asombran de las iyáonifá. Creo que a mucha gente lo que más le preocupó fue cuánto pagamos y ni siquiera el ceremonial seguido. Ahora, además de en La Habana, hay iyáonifá en Morón, Matanzas, Cárdenas... Las iyáonifá tenemos nuestro espacio, trabajamos mucho y nos hemos ganado el lugar que ocupamos.
La bomba explotó cuando se inició la venezolana Alba Marina Portales. Ahora en Venezuela ya pasan de cien las iyáonifá. Ellas lo que pretenden es luchar por los derechos de la mujer. En Brasil, las mãe de santo dirigen los terreiros de Candomblé, integrados por miles de creyentes. ¿Usted cree que el rol de las iyáonifá pueda compararse con el de las mãe de santo de Brasil?
-Puede ser. Ahora tenemos una asociación de las iyáonifá y también existe otra, la Eleda, de las consagradas a égun, es decir a los muertos, por ello nos consideran brujas.
¿Cuál es la composición social y por edad de las iyáonifá?
-Somos mujeres jóvenes, pero también hay dos niñas estudiantes ya iniciadas. Hay una abogada, una enfermera, otras son técnicas, también una economista matancera que pertenece al partido comunista.
¿Son mujeres transgresoras?
-En todas nosotras prima el espíritu de imponernos en nuestra función religiosa y social.

El Caimán Barbudo, La Habana
Edición No. 345
Aclaraciones
*Babalawo: padre de los misterios.
*Awó: secretos. Orúnmilá u Orula: orisha de la adivinación en Ifá.
*Oruko o nombre ritual.
*Patakí o patakín: forma en que llaman en Cuba a los relatos de oráculo de Ifá.
Foto: carlessolis, Flickr. Mãe de santo brasileña.

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