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domingo, 25 de febrero de 2024

Cuando en Cuba existían asociaciones de propietarios y vecinos

Hoy, que en Cuba vemos los problemas acumularse en forma de montañas de conflictos irresolutos donde, a pesar de la escasez, se reconoce el gran peso que tiene la falta de voluntad política y la deficiente gestión, vienen al recuerdo algunos mecanismos perdidos que daban voz a la sociedad civil y reconocían su capacidad de acción para el desarrollo local.

Extintas con la Revolución, las asociaciones de propietarios y vecinos velaban por el progreso del barrio y eran la voz de quienes lo habitaban. A través de ellas se emitían reclamos al Gobierno y a las compañías pertinentes para solucionar los asuntos que afectaban a la comunidad. Eran también el brazo ejecutor de importantes reformas y el gestor de un diverso programa de actividades que atendía el cuidado del espacio y la calidad de vida de la colectividad. Con ello conseguían valorizar el barrio y por tanto mantener en alto el precio del suelo.

Aún queda el testigo visible en El Vedado, La Víbora o El Sevillano de una pequeña placa fijada en algunas fachadas, como marca de la membresía de la familia a la asociación barrial. Dirigidas por los propios vecinos, la mayoría no contaba con profesionales del área del urbanismo; sin embargo, su junta directiva funcionaba con pleno juicio crítico y compromiso cívico como mediador entre los vecinos y el Estado. Su representatividad legal le permitía gestionar, impulsar e incluso financiar la solución a las necesidades prácticas de la localidad.

De esta forma, las asociaciones de propietarios y vecinos desempeñaron un papel primordial y muy poco reconocido en el proceso de desarrollo urbano, así como en el mantenimiento y mejora de lo construido. Con un interés financiero o no, atendían cuestiones básicas relativas al alumbrado, apertura, ensanche, pavimentación, bacheo y limpieza de las calles, instalación de agua, construcción y ensanche de parques, mantenimiento de las aceras y poda de árboles, entre otros asuntos que a veces coincidían con los reclamos realizados para la ciudad desde distintas publicaciones seriadas de la Escuela de Arquitectura y el Colegio de Arquitectos.

En relación con las funciones públicas insertas en el barrio, la asociación de propietarios y vecinos también promovía, entre otras cosas, el fomento de la educación pública y la realización de conciertos en los parques y eventos deportivos. Todo esto se solicitaba y negociaba directamente con el Gobierno de la ciudad, al que apoyaba con presupuesto gestionado por la propia asociación. Asimismo, velaba por la ejecución de todas las obras públicas y se interesaba porque fueran conformes a las leyes urbanas.

La Asociación de Propietarios y Vecinos de la Playa de Santa Fe (1940), por ejemplo, comenzó asumiendo las funciones competentes al Ayuntamiento (recogida de basuras, trazado y arreglo de calles, gestiones oficiales, etc.); y en la casa de 1ra. no.169 —primero alquilada y luego comprada por la Asociación— realizaba bailes, proyecciones de cine y encuentros de deporte. A partir de 1941, publicó la revista Océano como órgano oficial.

En su misión progresista de impulso y mantenimiento de los repartos, estas asociaciones ocasionalmente se aliaban con otras agrupaciones civiles con intereses afines. Tal fue el caso recogido en la revista Avance, del 12 de octubre de 1943, donde se reprodujo el reclamo dirigido al presidente de la República por la Unión de Comerciantes, Industriales y Profesionales de las Calzadas de Concha y Luyanó, la Asociación de Propietarios de Luyanó y Jesús del Monte, y la Asociación de Propietarios y Vecinos del Reparto La Asunción, para que se solucionara el ambiente de insalubridad ocasionado en dicho reparto por la falta de canalización del arroyo Pastrana, que entonces constituía una prolongación descubierta del alcantarillado de Lawton.

En cierto modo, la estructura asumida para el funcionamiento de estas asociaciones respondía a un modelo complejo e integral que desplegaba sus acciones en todos los frentes. Hacia el sur de La Habana, una de las más importantes era la Asociación de Propietarios y Vecinos de La Víbora, Jesús del Monte y Arroyo Apolo, que agrupaba buena parte del territorio urbanizado. Esta asociación tenía una mesa directiva compuesta por presidente y vicepresidentes, secretario y vicesecretarios, tesorero y vicetesorero, contador y vocales. Concentraba 11 secciones que atendían: 1. Apertura, alineación, rasante y composición de calles; 2. Aceras, cercados, rotulación de calles y numeración de casas; 3. Economía; 4. Beneficencia e instrucción; 5. Sanidad; 6. Seguridad de personas y propiedades; 7. Ornato y festejos; 8. Alumbrado público; 9. Abastecimiento de agua; 10. Arbolado; y 11. Mercados y paseos.

A la membresía se le ofrecían distintas tarifas, de acuerdo con las posibilidades de cada cual. El objetivo era acoger la mayor cantidad de socios posibles y procurar mayores esfuerzos. Su Revista de La Víbora estaba dirigida a los afiliados, y era el portavoz de los avances conseguidos por la Asociación. A la par, realizaba una labor de sensibilización al lector (vecino o propietario), sobre las urgencias de la localidad y la significación de su contribución para el bien común.

La gestión llevada a cabo por estas asociaciones es de meritorio reconocimiento y evocación, pues han quedado como autores anónimos de muchos beneficios que aún hoy mantienen los repartos. Ellas constituyen un importante referente del beneficio que aporta la participación de la sociedad civil en el desarrollo local, la necesidad de su labor y las maneras más eficaces de hacer, impulsar y mantener una comunidad. Cuando cada cual solo responde por su pedacito pero nadie se responsabiliza por el conjunto, salta a la vista la gravedad de la desarticulación de este tipo de instituciones, la mala gestión de la propiedad y del espacio urbano, y la falta de un agente local que aúne fuerzas y vele por lo que urge en cada sitio.

Yaneli Leal
Diario de Cuba, 26 de noviembre de 2023.
Foto: Una cuadra del Reparto Sevillano, en el municipio habanero de Diez de Octubre. Tomada de Diario de Cuba.

domingo, 18 de febrero de 2024

Recordando a Newton Briones Montoto

El viernes 29 de diciembre de 2023 murió en La Habana Newton Briones Montoto. Falleció después de cuatro días de extrema gravedad luego de una pelea con criminales cuya razón no ha sido aclarada.

Su hija Marnia Briones publicó un texto en Facebook en el que puede leerse: "…mi padre no fue asesinado, ni lo asaltaron ni fue un ataque del enemigo. Fue un lamentable homicidio producto de una pelea, que aún no se sabe qué la ocasionó, ni cómo alguien puede pelear con una persona de 82 años hasta llevarla al estado en que él quedó, un coma profundo por cuatro días". Esa explicación es lo más esclarecedor que hemos tenido. Con el fallecimiento de Newton he perdido a un amigo y todos hemos perdido a un intelectual para el que faltar a la verdad no era una variable metodológica.

Newton Briones Montoto era hijo de Newton Briones Fernández, médico, revolucionario de los años 30 del siglo XX y amigo de Antonio Guiteras, de cuya organización La Joven Cuba fue jefe de Acción. Su hermano Antonio Briones Montoto murió como miembro de una expedición castrista que intentó invadir Venezuela en 1967. Newton fue 28 años miembro del Ministerio del Interior (MININT), de donde lo jubilaron a los 50 años, en 1989.

Nunca conversamos de sus años en el MININT. Me le acerqué en 2016 como periodista de DIARIO DE CUBA, un medio perseguido por el castrismo, y me dio una entrevista sin titubeos. Los que hacemos periodismo en Cuba sabemos que el titubeo, o el miedo, son de los obstáculos mayores que encontramos en nuestro trabajo. Después mantuvimos la amistad con encuentros periódicos que se interrumpieron durante el Covid-19, pero seguíamos comunicándonos por correo electrónico, que él revisaba varias veces al día. El 7 de diciembre de 2023 fue nuestro último encuentro, quiso la suerte que ese día, con su consentimiento, yo grabara nuestra charla.

Newton escribió libros imprescindibles sobre la Historia de Cuba del siglo XX —especialmente la que se extiende del Gobierno de Gerardo Machado a los primeros años posteriores a 1959—, destacados por su capacidad narrativa y por el aprovechamiento que hizo de la entrevista a prominentes figuras de la época.

Entre esos libros están Aquella decisión callada (Ciencias Sociales, La Habana, 1998), que aborda la figura de Antonio Guiteras; General Regreso (Ciencias Sociales, La Habana, 2005), sobre el Gobierno de Carlos Prío Socarrás, periodo en el que murió Eduardo Chibás y cuya conclusión fue precipitada por el golpe de Estado que elevó a Batista a presidente del país; Esperanzas y desilusiones (Ciencias Sociales, La Habana, 2008), que se centra en los últimos días del Gobierno de Machado y el Gobierno de los Cien Días. Además, Newton es autor de la entrevista Una hija reivindica a su padre (Ruth Casa Editorial, La Habana), en la que aborda la figura del comunista César Vilar, relegada por la historia, a través de una entrevista a su hija Rita Vilar; Dinero maldito (Ruth, Casa Editorial, La Habana), una novela que recrea con elementos de ficción un hecho real, el robo a un banco en La Habana en 1948; y Víctima o culpable, la delación de Humboldt 7 (Ruth Casa Editorial, La Habana), sobre el juicio contra Marcos Rodríguez, "Marquitos", acusado de la delación que llevó a la muerte a cuatro asaltantes al Palacio Presidencial en abril de 1957, y cuyo juicio y fusilamiento, en 1964, son dos de los episodios más polémicos del siglo XX cubano.

No conocía yo la mayor parte de su obra en 2016, cuando me le acerqué para entrevistarlo, el resultado de aquel primer encuentro apareció el 4 de septiembre de aquel año, titulado "Una cabalgata por la hegemonía". Mi acercamiento se debía a dos artículos suyos aparecidos en la revista Espacio Laical: "Justicia al Profeta" (No. 1/2013) y "Diálogo o monólogo" (No. 3/2014).

"Profeta" es el apodo con el que Cuba mostró su devoción por Ramón Grau San Martín, y en el primero de esos artículos Briones exaltaba su figura pública e intelectual, así como algo que le fascinó siempre del fundador del autenticismo: la decisión de quedarse en Cuba después de 1959, cuando la mayor parte de la clase política republicana partió al exilio. Esa decisión le admiraba sobremanera. Saltaba siempre en nuestras conversaciones y era de sus argumentos más sólidos en favor del expresidente.

En nuestra última charla, el 7 de diciembre de 2023. se lamentó de no haberle preguntado a Segundo Curti Messina detalles sobre aquella decisión de ambos de permanecer en Cuba. Segundo Curti fue un miembro relevante de los gobiernos auténticos y amigo personal de Grau. Como el expresidente, permaneció en Cuba hasta su muerte en el año 2000. Para Briones Montoto debió haber alguna conversación entre ellos, Grau debió tener presente que la carrera política de Fidel Castro comenzó en los años de su presidencia, y que salir de Cuba liberaría el camino a una versión de los hechos manejada por sus antagonistas de entonces. "Grau no se va por no dejarle el espacio a Fidel", concluyó Newton Briones en aquella conversación al preguntarle yo cuál era su idea sobre esa determinación de Grau.

Sus artículos de Espacio Laical tienen la virtud de que los redactó de vuelta de los años de trabajo que le permitieron publicar sus libros, con un mayor conocimiento y madurez en su análisis. Lo afirma en "Diálogo o monólogo", escrito a propósito de las reacciones favorables y contrarias a "Justicia al profeta". Describe allí una reunión en la que Grau evita que Guiteras eliminara a Batista el 3 de noviembre de 1933, y alude a las críticas arrojadas sobre el expresidente por no haber consentido el atentado. "Debo admitir —añade—, que yo también pensé igual cuando escribí Aquella decisión callada, donde está narrado ese pasaje. Consideraba un error no haberlo ajusticiado. El tiempo me hizo variar de opinión; los mismos ojos no ven igual a los 30 que a los 60. Aunque en realidad uno no ve con los ojos sino con la cabeza. También deben de haber intervenido en la reconsideración otros factores: un mayor conocimiento de la política y un mejor juicio acerca de la cultura de los cubanos, donde el autoritarismo y la ausencia de diálogo están entre los patrones asumidos."

Otros artículos publicados en Espacio Laical fueron "La muerte de Jesús Menéndez, una historia mal contada" (2/2016), donde Newton aviva una versión de la muerte del líder azucarero, acaecida en enero de 1948, distinta a la promovida oficialmente. Según la historia al uso, el matador de Menéndez, el capitán del Ejército Joaquín Casillas Lumpuy, le habría disparado por la espalda estando él desarmado. Valiéndose de datos de la época y documentos, Newton afirma que Jesús Menéndez fue el primero en disparar, hiriendo al oficial que acompañaba a Lumpuy, y que ninguna de las tres balas que le provocaron la muerte entró por su espalda. (También relacionado con ese tema: Briones Montoto en la picota de Trabajadores, publicado en 2017 en CubaNet).

Con "El crimen de Humboldt 7" (Nos. 3-4 de 2017) el autor se involucra en la causa seguida contra Marcos Rodríguez Alfonso, "Marquitos". Quien leyera los artículos precedentes de Newton podría pensar que el autor es anticomunista, por su denuncia decidida de los crímenes, las incongruencias y deslealtades de los comunistas cubanos. En este artículo, sin embargo, Newton Briones Montoto desconoce las acusaciones hechas contra Joaquín Ordoqui, líder comunista de oscura historia, respecto de su responsabilidad en la protección de Marquitos y en la delación misma de los asaltantes escondidos en la calle Humboldt. En "El asesinato de Aracelio Iglesias: acercándonos a la verdad" (No. 2 de 2018), Newton defiende a Carlos Prío Socarrás, presidente recién estrenado en el momento del crimen, de las acusaciones que lo responsabilizan con la agresión.

La importancia de los artículos de Newton Briones Montoto en la revista Espacio Laical, así como el conjunto de artículos que en la misma revista comentaron o contrariaron las aseveraciones del autor, algunos de ellos de notables activistas e intelectuales como Vladimiro Roca Antúnez y Tato Quiñones, ameritarían que el Centro Cultural Padre Félix Varela, sede de la publicación, los compendiara todos en un libro. Máxime cuando su editor y jefe de redacción es otro investigador acucioso, Jorge Domingo Cuadriello.

Newton denunció la falta de escrúpulos de Eduardo Chibás, líder del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), en su afán por llegar a presidente. Ese rasgo de su obra, quizás el que más removió los cimientos de la historia oficial, contradecía la leyenda sobre la integridad del líder ortodoxo y la autenticidad de sus denuncias contra los gobiernos de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío.

En la entrevista que le hiciera en 2016 me comentó, al hacer una breve descripción de sus libros: "El tercero que yo hice fue un libro que habla de la gente que quedó viva. O sea, Guiteras había muerto, pero habían quedado Chibás, Batista y Carlos Prío. De ahí sale General Regreso. Por ese libro es por el que yo —sin tener animadversión contra Chibás, todo lo contrario, casi estaba más a su favor que de Grau San Martín—, empiezo a buscar las pruebas que Chibás decía que tenía y encuentro que Chibás era un mentiroso absoluto y total. El libro ganó el Premio de la Crítica del año, la gente considera que es mi obra cumbre, lo que dejo a tu criterio."

En nuestro último encuentro me comentó: "Chibás es alguien con una característica muy especial, es un político que está buscando la oportunidad para que su imagen crezca y salir presidente. Ese era Eduardo Chibás, cosa que no era Grau." No dejamos de hablar de Grau entonces, compartíamos la simpatía por el estadista. "Grau es un tipo peculiar —me dijo—, pero honrado; no es la caricatura que lograron fabricar Eduardo Chibás y algunos errores cometidos por el propio Grau. Pero no robó. A Grau lo fueron a ver, yo me imagino que lo fueron a ver para preguntarle si se iba, y Grau dijo: 'No, yo hice como Cortés. No quemé las naves, yo quemé las maletas. Y están equivocados, aquí no hay que espantar la mula, aquí lo que hay que espantar es el caballo'. Publicado en esa época… Es un tipo fuera de serie".

"Caballo" fue uno de los apodos de Fidel Castro a lo largo de su carrera política. La agudeza mental y su fina ironía fueron dos virtudes reconocidas en la vida pública de Ramón Grau San Martín. Otra anécdota narrada por Newton evidencia las reservas que Grau despertaba, anciano ya, a las autoridades castristas. La residencia del expresidente en Quinta Avenida y calle 14, en el barrio de Miramar, tenía al frente la primera oficina de la Seguridad del Estado, sede actual del Memorial de la Denuncia, una institución pública equipada con enorme sofisticación para el autobombo de los órganos represivos castristas. A Grau San Martín lo sacaban a andar por la avenida y oficiales de la unidad se aproximaban a conversar con él. Los mandos superiores, enterados de la afabilidad, prohibieron a sus subordinados el trato con el expresidente. A mí pregunta de si él estuvo entre los oficiales que se le aproximaban, Newton me comentó que no, que él nunca vio a Grau, que su aprecio por él fue el resultado de su investigación.

Hubo un detalle en nuestro último encuentro que adquiere con su muerte mayor significación. Al aludir a las dificultades de la entrevista en la investigación histórica, a propósito de sus encuentros con Segundo Curti, que llegó a ser su amigo personal, Newton me dijo: "Que tú me conozcas ahora es una cosa, pero que tú sepas qué preguntarme es otra. Entonces, a pesar de tener buenas relaciones con él, y él estar dispuesto a hablar, yo no sabía qué preguntarle y hubo preguntas que no le hice y perdí la oportunidad de hacerlas para siempre."

Mientras me decía eso, yo asentía consciente de que mi interlocutor y amigo era una fuente de conocimientos a la que me quedaban muchas preguntas para hacer. Ignoraba que era aquella mi última "oportunidad de hacerlas para siempre".

Texto y foto: Boris González Arenas
Diario de Cuba, 9 de enero de 2024.

NOTAS AL MARGEN DE TANIA QUINTERO
El domingo 2 de enero de 2022, por Hotmail, recibí este correo de Newton Briones Montoto:

Hola, Tania. Aunque somos cubanos, no nos conocemos y quisiera tener la posibilidad de poder preguntarte algo. Antes, debo decirte algo sobre mí. Escribo sobre los periodos que van de 1925 hasta 1959. En Google puede saber más sobre mí. Mi interés es saber, dados tus conocimientos sobre el PSP, dos hechos. Uno sobre la muerte de Jesús Menéndez, en la Revista Espacio Laical, lo podrás encontrar. En el artículo describo que quien primero disparo fue Jesús y no Casillas como se ha dicho. La otra pregunta tiene que ver con el libro de Blas Roca, "Los fundamentos del Socialismo", según he conocido el libro se lo dedicó a Batista. No te robo más tiempo y espero tu repuesta. Un saludo, Newton Briones.

Mi respuesta, el lunes 3 de enero:

Hola, Newton. Es cierto, no nos conocemos personalmente, pero yo conozco y he leido tus escritos. Uno de ellos, sobre la muerte de Jesús Menéndez, fue respondido por mi primo Pepe, como le decimos a Vladimiro Roca Antúnez. Aunque era una niña, fui con mi madre al multitudinario entierro de Jesús en el Cementerio de Colón (mi padre, José Manuel Quintero era guardaespaldas de Blas Roca). En mi infancia conocí a Jesús, su mujer y sus hijos, pero los detalles sobre el día que lo mataron, si él o Casillas disparó primero, los desconozco. También desconozco ese dato, de que Blas, quien además de ser la persona a quien mi padre cuidaba, era el esposo de mi tía Dulce María Antúnez Aragón, hermana de mi madre Carmen, le dedicó a Batista su libro Los fundamentos del socialismo en Cuba. Pero no lo dudo, pues en esa época los comunistas mantuvieron buenas relaciones con el hombre que el 10 de marzo de 1952 daría un Golpe de Estado. De agosto de 1959 a febrero o marzo de 1961 trabajé como mecanógrafa en el Comité Nacional del PSP, en Carlos III y Marqués González, y entre otros muchos textos que entonces mecanografié se encontraba la única reedición del libro Los fundamentos del socialismo en Cuba. Por mi correo de Gmail te voy a enviar lo que escribí acerca de aquellos diecinueve meses que trabajé con los líderes del PSP, también sobre mis tíos Dulce y Blas. Escritos que probablemente no gusten o no interesen a los enemigos o no simpatizantes de los viejos comunistas, pero en el caso de Blas, él fue parte de mi familia materna, de mi niñez, de mi vida laboral, primero como mecanógrafa y después como periodista, al igual que Juan Marinello, con quien volví a coincidir y trabajar a mediados de los 70 en el Movimiento Cubano por la Paz. Saludos y los mejores deseos para 2022, Tania Quintero

Cuatro años antes, el 12 de marzo de 2018, Teresita Ordoqui, hija de Joaquín Ordoqui, me había escrito lo siguiente:

Mi querida Tania, como sabes, he tenido que enfrentar muchas veces la infamia que se ha tejido alrededor de la figura de mi padre y es este punto uno de los que ha sido más distorsionado . Como creo que este artículo aclara el punto que conozco de primera mano, te lo envío para ver si lo publicas en tu blog. Un abrazo muy fuerte, Tereo

El artículo, escrito por Newton Briones Montoto, lo publiqué en dos partes en mi blog. en mayo de 2018: El crimen de Humboldt 8 (I) y El crimen de Humboldt 7 (II). Cuando en enero de 2022 le envié esos dos links, me respondió: "Gracias por el trabajo de publicar algo mío en tu blog. Newton".

domingo, 11 de febrero de 2024

¿Cómo sería Cuba hoy sin los años de peste castrista?

La pregunta del título es inevitable entre los cubanos, de dentro y fuera de la Isla, al hacer su entrada en escena el nuevo año 2024, algo que desde mediados del siglo XX viene de la mano del recuerdo de la peste, no negra o bubónica, sino verde-olivo-castrista, que prácticamente acabó con Cuba.

Como vimos en el artículo anterior, al hacer Fidel Castro su entrada triunfal a La Habana el 8 de enero de 1959 -un jefe guerrillero que no combatió y permaneció refugiado toda la guerra en la Sierra Maestra bien acompañado por una mujer-, Cuba vivía el mayor boom económico de su historia.

En los seis años y nueve meses de la dictadura batistiana no hubo libertades políticas y se pisoteaban los derechos humanos, pero las libertades económicas permanecieron intactas y Cuba tuvo un auge inédito en la inversión de capitales privados cubanos y extranjeros. Y también de inversión del Gobierno. En la infraestructura vial del país y en la construcción de obras monumentales como el conjunto de edificios públicos de la Plaza Cívica, que con 72.000 metros cuadrados es una de las más grandes del mundo. Así como el Coliseo de la Ciudad Deportiva y otras muchas.

Con aquel vertiginoso impulso, iniciado luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial, Cuba avanzaba con un ritmo firme que le estaba permitiendo acercarse al llamado Primer Mundo, el conjunto de países con mayor desarrollo socioeconómico.

Pero como infelizmente dice la canción que nunca debió componer Carlos Puebla, "llegó el comandante y mandó a parar". ¡Y de qué manera! De país enrumbado al mundo desarrollado, Cuba se convirtió en el más atrasado y pobre del hemisferio occidental, si se excluye a Haití. Como soñar no lo puede prohibir ninguna tiranía, al cumplirse ahora 65 años de caerle encima a los cubanos la peste castrista lancemos al vuelo la imaginación para visualizar a grandes rasgos cómo sería hoy Cuba, si no hubiese sido destrozada por la "revolución cubana".

Comenzaré con lo que creo sería uno de los mayores deseos en este jugar a soñar con los ojos abiertos: no colas interminables, no hambre, no falta de transporte, de medicinas. ¡Ni de nada! No PCC, UJC, ni CTC antiobrera. No diario Granma, CDR, Mesa Redonda en la TV. No esbirros, chivatos, brigadas de respuesta rápida. No propaganda mentirosa e idiota, ni presidio político, palizas en la calle por motivos políticos. No libreta de abastecimientos. No falta de libertades y derechos ciudadanos.

Ya en pleno sueño podemos suponer, conservadoramente, que con inversiones extranjeras y cubanas por 350.000 millones de dólares en estos 65 años, Cuba estaría hoy ya muy cerca del Primer Mundo, o quizás ya dentro. Y digo conservadoramente porque en 1958 el Producto Interno Bruto (PIB) de Chile y de Cuba era aproximadamente del mismo tamaño, y ese país sudamericano en solo en 2022 recibió inversiones directas extranjeras por 20.212 millones de dólares.

Por razones geográficas, y por pura lógica, lo más probable es que la economía cubana en la práctica estaría ensamblada con la del vecino gigante estadounidense mediante acuerdos de integración comercial-industrial posiblemente más abarcadores que el actual T-MEC entre EEUU, México y Canadá.

Estar físicamente tan cerca de la mayor potencia económica mundial es una privilegiada ventaja de Cuba, como la tienen Canadá y México. Hoy habría tal trasiego económico, comercial, turístico, y tecnológico entre la gran potencia mundial y la Isla que tal vez estaría ya construido un puente flotante, o sólido, entre Cayo Hueso y algún punto cercano a La Habana.

Las exportaciones cubanas de bienes y de servicios de verdad (no de esclavos de bata blanca) hoy podrían andar por los 80.000 millones de dólares, 38 veces los 2.100 millones de 2022. Chile el año pasado exportó bienes y servicios por valor de 97.000 millones de dólares. Probablemente Cuba sería el segundo mayor polo turístico de América Latina, luego de México (38 millones de visitantes en 2022), con unos 15 millones de turistas anuales o más, que aportarían unos 20.000 millones de dólares.

Eso sería casi el doble de los ocho millones visitantes recibidos en 2022 por República Dominicana, o los siete millones de Bahamas, y mucho más que los 4,3 millones de Colombia, los 3,6 millones de Brasil, los 2,3 millones de Uruguay y los 2,4 millones de visitantes de Costa Rica, que fueron los mayores receptores turísticos de la región, según la Organización Mundial del Turismo.

En las playas cubanas habría resorts tan espectaculares como los de Florida, México, Bahamas y las Bermudas. Habría grandes terminales de cruceros. En general habría aeropuertos modernos, autopistas, trenes rápidos a lo largo de toda la Isla. La Habana tendría un megapuerto de categoría mundial en el Mariel, como centro neurálgico de transporte y transbordo mercante entre Sudamérica y Centroamérica con Norteamérica.

Sin "revolución" Cuba no habría perdido tan enorme cantidad de capital humano y know-how. Estarían en la Isla varios millones de cubanos más, entre los que han emigrado, sus hijos y nietos. No tendrían por qué haberse ido de su país natal, que antes de 1959 era un imán para atraer inmigrantes desde todas partes del mundo. En total, Cuba atrajo a unos dos millones de inmigrantes desde 1902. En diciembre de 1958 el Ministerio de Estado (Relaciones Exteriores) batistiano tenía pendiente de aprobación la solicitud de 12.000 italianos que, con dictadura y todo, querían emigrar a Cuba.

La Isla tendría hoy unos 17 millones de habitantes (Chile tenía en 1958 aproximadamente la misma población que Cuba y hoy tiene 19,5 millones de habitantes). La fuerza laboral contaría con cuatro o cinco millones más de cubanos produciendo eficientemente, y consumiendo. El PIB podría ser al menos seis o siete veces superior al actual, con un per cápita de los más altos de Latinoamérica, y no el más bajo, como hoy, si se excluye a Haití.

Si La Habana en los años 50 ya era un centro financiero de envergadura, hoy con más razón podría ser el Hong Kong o el Singapur del Caribe y Centroamérica, y tan importante como el de otras grandes capitales de Latinoamérica. La Bolsa de Valores, cuyo edificio frente al Malecón quedó sin terminar en 1958 y fue convertido luego en el Hospital Hermanos Ameijeiras, sería una de las más importantes de la región.

En 65 años se habrían elegido otros 15 presidentes de la República, que sumados a los ocho anteriores (Estrada Palma, Gómez, Menocal, Zayas, Machado, el propio Batista en 1940, Grau, y Prío) serían ya 23 los presidentes cubanos electos en las urnas desde 1902. ¿Que habría pobres, crímenes y droga? Sí, pero a quien haga esa pregunta izquierdosa hay que decirle que hoy con la "revolución" y el "hombre nuevo" hay en Cuba infinitamente más pobres y desamparados, más prostitución y crímenes (este año 2023 se cometieron casi 90 salvajes feminicidios), robos con violencia, y más drogas que en nunca antes en desde los tiempos de Diego Velázquez.

La Habana, que hoy suelta los pedazos, oscura, triste y apestosa, sería la fabulosa ciudad de siempre, una de las más seductoras, famosas y bellas del mundo. Con su célebre vida nocturna, deslumbrantes tiendas y malls, empinados rascacielos, anchas avenidas y líneas férreas por sobre la ciudad, y extendida ya la urbe extendida hacia el oeste más allá de Santa Fe, y hacia el este por la costa con cientos de edificios nuevos y hoteles hasta las inmediaciones de Playa Jibacoa, a 55 kilómetros del centro de La Habana.

Y basta por hoy. Calderón de la Barca decía: "los sueños, sueños son". Cierto, pero también lo es que muchos se pueden hacer realidad. Ojalá en 2024 termine la peste comunista y todos estos sueños cubanos al fin devengan realidad.

Roberto Álvarez Quiñones
Diario de Cuba, 1 de enero de 2024.
Foto: Vista actual de la bahía de La Habana. Tomada de Diario de Cuba.

domingo, 4 de febrero de 2024

El 1 de enero de 1959 el castrismo tronchó el paso de Cuba al Primer Mundo

Al sonar la campanada número 12 en la medianoche del 31 de diciembre de 2023, Cuba cumplirá 65 años de haber sido "liberada del imperialismo" por Fidel y Raúl Castro y un argentino trotskista ducho en materia de totalitarismo comunista.

No ha habido jamás peor dictadura familiar o personal, ni tan larga, en el mundo occidental. La que más se acerca es la de los Somoza en Nicaragua, de 42 años (1937-1979), y la de Envers Hoxa, en Albania, de 41 años.

La evaluación de un Gobierno se realiza según los resultados, y no por las promesas que hace. Brota entonces la pregunta: ¿viven hoy los cubanos mejor que antes del primero de enero de 1959? La interrogante ya por sí sola ofende. Excluyendo a Haití, Cuba es hoy el país más atrasado de América, con un 98% de sus habitantes en la pobreza, según los parámetros del Banco Mundial.

En este aniversario 65 de la pesadilla castrista no haré un inventario del cataclismo social ocurrido, sino que examinaremos el tema en dos aspectos: 1) lo que perdieron los cubanos al ser "liberados"; y 2) cómo podría ser hoy Cuba si fuese un país normal, sin "revolución". Bueno, aclaro, más bien cómo sería sin la presencia de Fidel Castro, porque a mi modo de ver, sin él no habría habido comunismo en un país cuyo pueblo era posiblemente el más anticomunista de América Latina. Fui testigo de aquello. Recuerdo en mis tiempos de bachillerato, a fines de los años 50, que decirle comunista a alguien era casi insultarlo.

Sin un "elegido" con la capacidad del Destructor en Jefe para hipnotizar a las masas (como Hitler y Mussolini) con su histriónica oratoria, nunca la rebelión contra la dictadura de Batista habría devenido comunismo. El inepto Raúl Castro, o Juan Almeida, Ramiro Valdés, Machado Ventura, o ningún otro comandante "histórico", y mucho menos Blas Roca, o Juan Marinello, habrían podido embaucar tan exitosamente al grueso de la población cubana, ni inventar mitos fabulosos sobre la "revolución cubana".

Al irse Batista del país Cuba vivía el mayor "boom" económico de su historia, que ya duraba diez años consecutivos (1948-1958). Era un país de "ingreso medio alto" (como dicen hoy), e iba un poquito más allá y estaba en la antesala para continuar hacia lo que hoy llamamos Primer Mundo. Es más, podría decirse que en algunos aspectos ya el país era parte de él.

Por ejemplo, en 1958 Cuba duplicaba el ingreso personal de España, igualaba al de Italia, y superaba al de otras naciones de Europa. Era el octavo país del mundo con los más altos salarios industriales, con 6,00 dólares por jornada de ocho horas. Unos 1.306 dólares mensuales de hoy (2023), comparado con los 40 dólares que ganan ahora sus hijos y nietos en la Isla. Esos sueldos solo eran superados por EEUU (16,80 la hora), Canadá (11,73), Suecia (8,10), Suiza (8,00), Nueva Zelanda (6,72), Dinamarca (6,46) y Noruega (6,10).

También era el séptimo país del mundo con mayores salarios agrícolas, con 3,00 dólares diarios, detrás de Canadá (7,18 dólares), Nueva Zelanda (6,72), Australia (6,61), EEUU (6,80), Suecia (5,47), y Noruega (4,38). Los obreros agrícolas cubanos ganaban como promedio 65 dólares mensuales, 653 dólares de hoy. Son todas estas cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En automóviles por habitantes Cuba era el sexto país del mundo, solo superado por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y Alemania Occidental. Había 156.000 automóviles, el doble de Colombia y Perú, el triple de Chile y 30 veces más que Ecuador. Un automóvil Ford sencillo del año costaba 1.967 dólares, según la Dirección General de Impuestos. Era el octavo país del planeta en radiorreceptores per cápita, con un millón de aparatos. Fue la segunda nación del mundo (tras EEUU) en tener una red nacional de televisión. Era líder en América Latina en periódicos, revistas y aparatos de TV per cápita.

Ocupaba el primer lugar latinoamericano en líneas férreas por kilómetro cuadrado. Era el mayor exportador de alimentos de América Latina en proporción al tamaño de su población. Exportaba más mercancías que las que importaba. Tenía una de las tres economías latinoamericanas más solventes por sus reservas de oro y la estabilidad de su moneda, a la par con el dólar.

En materia de salud pública en 1958 Cuba tenía más camas de hospital por habitante que los países industrializados, con 35.000 camas de hospital, una por cada 190 habitantes. El promedio en el Primer Mundo era de una cama por cada 200 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ocupaba el lugar número 22 en el mundo en médicos por habitantes con 128,6 galenos por cada 100.000 cubanos, y un médico por cada 980 habitantes, solo detrás de Argentina y Uruguay en Latinoamérica, con 760 y 860 habitantes, respectivamente.

La tasa cubana de mortalidad infantil era de inferior a la de varios países desarrollados. Registraba 33 niños fallecidos por cada 1.000 nacidos vivos, índice muy inferior al de Italia (50 niños por cada 1.000); Japón, (40 por 1.000) Francia (34 por 1.000) y al de muchos otros países industrializados. Y por supuesto, era la tasa más baja de Latinoamérica.

En 1956 Cuba había sido reconocida por la ONU como uno de los países con menos iletrados a nivel mundial, con solo un 23% de analfabetismo. En España, el porcentaje era de un 50%, el doble. En el ámbito productivo, en 1958 la Isla se autoabastecía de carne de res, cerdo, pollo, pescados y mariscos, leche, huevos, viandas, hortalizas, frutas tropicales, café, tabaco. Y exportaba los excedentes. Había 6,6 millones de cabezas de bovinos, una por cada habitante.

El consumo de carne de res era uno de los más altos del mundo y el tercero más alto de Latinoamérica, tras Uruguay y Argentina. El promedio anual de consumo cubano de carne vacuna en 1958 fue de 81 libras por persona, o 6,7 libras mensuales. Y se produjeron 960 millones de litros de leche, casi medio litro diario per cápita, según el Statistical Year Book de la ONU y el antiguo Ministerio de Hacienda de Cuba.

Otra cosa que acercaba a Cuba al Primer Mundo era que los precios en la Isla y en EEUU eran muy similares. En la práctica Cuba estaba como dolarizada, pues el dólar y el peso estaban a la par, 1x1. En ambos países en 1958 un litro de leche costaba 0,20 centavos, y una Coca-Cola, 0,05 centavos. Y por dos pesos-dólares se entraba al Yankee Stadium a disfrutar un partido de los Yankees de Nueva York contra los Red Sox de Boston, y disfrutar de los batazos de Mickey Mantle, Yogi Berra y Ted Williams. Viajar en el ferry de La Habana a Miami costaba 42 pesos- dólares.

Desde 1948 fueron erigidas muchas grandes fábricas de distintas ramas industriales, de extracción de níquel, refinerías de petróleo, viviendas, teatros, cines, restaurantes, puentes, autopistas, incluyendo las del Circuito Norte, Circuito Sur, la autopista Monumental, la Vía Blanca, la Vía Mulata y la Autopista del Mediodía, entre otras; así como hospitales y clínicas.

Y ahora suelto el dato más sorprendente y menos conocido. En 1955 había en La Habana más salas de cine que en Nueva York y París juntos. La capital cubana tenía en ese entonces 147 salas de cine. Así lo publicó en 2018 la fotógrafa e investigadora italiana Carolina Sandretto, quien estuvo en Cuba documentando las 398 salas de cine que había en la Isla, cifra muy inferior a las 600 salas de cine que ella averiguó había en los años 50.

También en La Habana se construyó el túnel bajo la bahía habanera y dos túneles por debajo del río Almendares; los soberbios y modernos edificios públicos de la Plaza Cívica, y la Ciudad Deportiva con su Coliseo. Además, la capital cubana en los años 50 era ya un centro financiero de envergadura internacional, con 62 diferentes bancos comerciales, de inversión, de ahorro e hipotecarios, extranjeros y cubanos, con unas 330 oficinas en la Isla, un récord para la época de un país pequeño. Yo trabajé en The Royal Bank of Canada en La Habana, por entonces uno de los diez mayores bancos del mundo.

Ah, y muy importante, aquel auge económico era protagonizado ante todo por capitalistas cubanos, no por extranjeros como afirma la propaganda castrista. En el próximo artículo, los invito a soñar cómo pudiera ser Cuba hoy si no hubiese sido "liberada del capitalismo".

Roberto Álvarez Quiñones
Texto y foto: Diario de Cuba, 31 de diciembre de 2023

lunes, 29 de enero de 2024

La expansión urbana de La Habna (III y final)

Hasta 1958 La Habana había crecido de manera fragmentada, espacial y temporalmente. Partiendo del núcleo fundacional de La Habana Vieja se expandió hacia el oeste y el sur, rellenando a retazos la superficie urbanizada que muestran los mapas actuales. En un inicio siguió el trazado de los antiguos caminos, luego incorporó avenidas modernas. Asimismo, abrazó los centros históricos de Regla, Guanabacoa y Casablanca, que en torno a la bahía habían establecido otros puntos urbanos en el este y sureste de la ciudad.

Al triunfo de la Revolución, en enero de 1959, el panorama constructivo de la capital sufrió un cambio drástico. Se detuvieron muchas obras que estaban en ejecución y no perseguían un fin social. Repartos como el Casino Deportivo, Martí, Santa Catalina, Altahabana, La Puntilla y Nuevo Vedado quedaron inconclusos.

Con las nuevas leyes de reforma urbana y solares yermos, el poder estatal absorbió las propiedades privadas, provocando la desestructuración inmediata de todos los mecanismos establecidos para su función y mantenimiento. Los nuevos planes incluyeron la construcción de repartos residenciales de protección social, y centros escolares, hospitalarios y recreativos públicos.

La mayoría fueron realizados en otras provincias para balancear el precario desarrollo que tenían respecto a La Habana. No obstante, en la capital se eliminaron algunos barrios insalubres, como Las Yaguas, ubicado cerca de la Iglesia de Jesús del Monte, y se crearon alrededor de 15 nuevos repartos en San Miguel del Padrón, Marianao, La Lisa, Boyeros, Arroyo Naranjo y Habana del Este.

En las siguientes décadas, La Habana vivió fundamentalmente un proceso de completamiento de los lotes que habían quedado sin edificar. Esto provocó que la cantidad de población creciera de manera desproporcionada respecto a los servicios e infraestructura planificada. Las viviendas modernas quedaron aprisionadas entre edificios de vivienda social, se eliminaron y ocuparon áreas verdes recreativas, entre otros despropósitos que transformaron para siempre la imagen de los repartos modernos. Algunos quedaron completamente irreconocibles como fue el Santa Catalina -reparto ubicado entre la avenida de igual nombre y el Casino Deportivo-, cuyo planeamiento moderno solo puede entenderse desde los planos originales.

De esta forma, los cambios más sensibles estuvieron precisamente en el relleno de la capital con edificios de viviendas que desarmonizan con el entorno construido y/o manifestan una factura deficiente. Incluso algunos inmuebles para militares han conformado en las últimas décadas pequeños barrios que restan superficie al Bosque de La Habana. De conjunto integran un nutrido catálogo de bloques prefabricados y semiprefabricados de los años 60, variantes de microbrigadas de los 70 y 80, y edificios de bajo costo de los 90, muchos de los cuales han envejecido de manera más acelerada y peor que los construidos anteriormente.

Todo ello, sumado al deterioro continuado del fondo urbano por la falta de inversión y mantenimiento, las transformaciones inconsecuentes de las fachadas y los múltiples barrios insalubres que en las últimas décadas han surgido y no se muestran en los planos de ciudad, han modificado sustancialmente la imagen de La Habana, y contribuido a su deterioro físico y social, desvalorización de las condiciones de habitabilidad y pobre desarrollo económico.

Por otra parte, en el plano pueden verse obras de significación paisajística e ingenieril, como los embalses construidos en el límite sur del antiguo municipio La Habana, en particular el embalse Ejército Rebelde (1975); y el Parque Lenin (1972), el Jardín Botánico y el Zoológico Nacional (1984), que supieron aprovechar las condiciones naturales de un extenso terreno desprovisto de urbanización y con fuerte matiz campestre.

De nueva factura, la urbanización más importante que la Revolución hizo en La Habana fue la Unidad Vecinal 1 (1961), luego llamada Camilo Cienfuegos. Diseñada para 10.000 habitantes, fue reconocida en 1996 como Monumento Nacional por su concepción integral del hábitat, aplicando las lecciones del urbanismo moderno consolidadas en esa época. Destacó por la excelencia y variedad del diseño de las viviendas y edificios de apartamentos, así como por su disposición equilibrada entre las áreas verdes y los servicios sociales básicos, con un trazado vial diferenciado y jerarquizado y el uso de supermanzanas. Todo ello en una ubicación privilegiada junto al mar, próxima al canal del puerto. Fue el paradigma de eficiencia, rapidez y calidad en materia de urbanización, casi irrepetible en las siguientes décadas.

Aunque la zona este de la ciudad no está tan urbanizada como la oeste y la sur, con posterioridad a 1959 también se completaron barrios precedentes como Cojímar y Bahía, y se construyeron nuevos como el mencionado Camilo Cienfuegos, Alamar (1971) y la Villa Panamericana (1991). Alamar es el mayor de todos en extensión y el más polémico. Según afirmó el arquitecto Mario Coyula en una entrevista: "Alamar aloja ya casi 100.000 habitantes, pero solo tienen el techo sobre su cabeza y algunos servicios básicos, faltan todos los demás componentes que hacen una ciudad".

Esto se plantea por la gran desconexión que existe entre lo urbano y lo arquitectónico, el desbalance entre el índice poblacional y la cantidad y variedad de servicios, los serios problemas de numeración y orientación, la monotonía de los bloques de apartamentos hechos por microbrigadas con sus consecuentes imperfecciones, la inconclusa y por tanto caótica infraestructura técnica y vial, etc. A esto se suman la improvisación y las nefastas soluciones, que muchas veces son flagrantes violaciones urbanas para paliar la falta de espacios de aparcamiento y comercio.

Actualmente, la ciudad padece un agudo deterioro de su fondo construido, como consecuencia de la falta de mantenimiento prolongado durante más de medio siglo y un número importante de transformaciones inconsecuentes.

La Habana continúa creciendo discretamente sin un plan, en pequeños conjuntos de edificios a los que nunca acompaña la correcta urbanización del entorno. Siguen además llenándose los lotes vacíos, aspecto que no siempre se expresa en el plano, pero que sí es visible a la población. El más significativo es sin duda la gran torre de 23 y K ('Mazacote' y 'cosa vomitiva': arquitectos cubanos detestan la llamada 'torre López-Callejas' | DIARIO DE CUBA), incongruente e impopular por su altura, un pellizco a la retina que se traga o aplasta la ciudad.

Yaneli Leal
Diario de Cuba, 1 de octubre de 2023.
Foto: Unidad Vecina 1, urbanización construida en 1959-1961 en Habana del Este, posteriormente bautizada con el nombre de Camilo Cienfuegos. Tomada de Diario de Cuba.

lunes, 22 de enero de 2024

La expansión urbana de La Habana (II)

Los planos de ciudad forman parte habitual de nuestra vida. Han sido la guía imprescindible del viajero, acompañándole en distintos formatos y proporcionándole una amplia perspectiva del espacio donde está. Hoy continuamos revisando el de La Habana con el objetivo de entender mejor la ciudad.

A primera vista, llama poderosamente la atención la gran área de perfecto cuadriculado que completa el norte, entre el río Almendares y el conjunto compacto y semirregular de Centro Habana y La Habana Vieja. El Vedado (1859-1860) es esa gran utopía urbana hecha realidad, que gracias a la decisión coordinada de varios propietarios permitió extender el mismo trazado en una amplia superficie de 156 hectáreas.

En este barrio se asumió la planificación urbana como un ejercicio que debía dar solución a la higiene, el confort, el transporte y la fácil orientación en el espacio habitado. Para ello se crearon manzanas de 100x100 metros, nombradas con números y letras en una lógica consecución. Se dispuso obligatorio el uso de portal de cuatro metros y jardín de cinco metros, por lo cual entre fachadas queda un espacio libre de 26 metros, si se suman ambos jardines, las dos aceras de cuatro metros con arbolado y la calle de ocho metros. Si se observa, las únicas irregularidades del trazado están condicionadas por el cruce de la calle Línea a partir de D, y por el límite sur de las fincas, que luego se cosió a las nuevas urbanizaciones que rellenaron la zona.

Algunas viviendas se construyeron en tira, es decir con paredes medianeras, pero no fue el modelo habitual, ya que tanto en El Carmelo como en El Vedado (unificados bajo el segundo nombre) predominó el uso de pasillos laterales de 1,5 metros. Las vías perpendiculares al mar están orientadas 45 grados respecto al norte para favorecer el flujo de los vientos. Se diseñaron además ocho parques, dos avenidas con paseos arbolados, y la calle Línea para la conexión expedita con La Habana Vieja a través del tranvía. Posteriormente, la calle 23 también asumió ese carácter.

Todo ello hizo de El Vedado un barrio moderno, regular, con un porciento importante de espacios abiertos y vegetación, que contribuyó notablemente al confort y la higiene. Durante la República no se logró urbanizar otro terreno de tales proporciones en la capital, por lo cual El Vedado es el área más grande, perfecta y regular de La Habana. Sus lecciones fueron aplicadas inmediatamente en otros repartos proyectados a finales del XIX como Santos Suárez, Ferrer y Salazar (inicios de Lawton), y De la Cruz (inicios de La Víbora).

Esto no quiere decir que en lo adelante se copiaran exactamente todas las regulaciones de El Vedado, pero sí se tuvo muy en cuenta la importancia de una adecuada planificación para concebir barrios mejor ventilados y ordenados, por lo que se normalizó la retícula regular con una proporción variable en la amplitud de la calle y la acera, y el uso indistinto de jardín, portal y pasillos laterales en cada reparto. De hecho, uno de los aspectos que durante el siglo XX marcó la diferencia entre los barrios de mayor y menor realce fue, además de la arquitectura, la regulación de espacios abiertos y ajardinados más amplios, tanto en el espacio público como en el privado, así como la cantidad de áreas verdes. Entre los más bondadosos estuvieron Miramar (1911) y otros repartos del actual municipio Playa.

Ejemplos excepcionales fueron algunos como Playas de Marianao (Náutico), La Coronela (Atabey) y muy especialmente Country Club (1914), hoy Cubanacán, donde las viviendas quedaron más separadas entre sí, rodeadas por inmensos jardines. Desde el plano puede observarse que las calles rectas fueron sustituidas por atractivas vías curvas que establecen una diferenciación muy peculiar al interior de la urbanización.

Durante la primera mitad del siglo XX, La Habana completó casi toda el área urbanizada que muestran los planos actuales. Como puede observarse, este proceso se hizo a retazos. Los distintos fragmentos que definen cada urbanización se conectan a la vecina permitiendo la circulación continua. En cada caso las irregularidades están asociadas a lo construido previamente y a los límites de cada propiedad, que pueden adivinarse precisamente por las costuras visibles entre los distintos fragmentos.

Si se toma un plano de carreteras de esa época, se verá que algunos nombres respondían al del propietario del terreno. Otros se refieren a las características topográficas y a las espectaculares visuales, como Buena Vista, Bella Vista, Vista Alegre, Miraflores, Miramar, Altahabana y Mirador de Lawton. En cuanto a las calles, casi todos los repartos del oeste emplearon una nomenclatura numérica, mientras que los del sur en su mayoría nombraron tradicionalmente sus calles.

En este intenso proceso privado de especulación inmobiliaria acaecido en 60 años, la inactividad estatal dificultó la ejecución de un trazado vial eficiente, salvado en parte por la ejecución de algunas avenidas de significación al interior de la ciudad como Vía Blanca, Santa Catalina, Boyeros, Vento, Dolores, Acosta, 5ta Avenida, 31, 41, 60, 70, 84, entre otras que aún hoy constituyen vías primarias de circulación.

Después de 1959 se asentaron grandes cambios en el panorama constructivo habanero por los nuevos planes sociales y de desarrollo industrial que no tuvieron en la capital sus más extendidas proyecciones. A nivel de superficie urbana la ciudad conservó en esencia su composición anterior, viviendo un proceso de completamiento o relleno de los solares que quedaron vacíos con obras de vivienda social. Las nuevas inserciones respondieron a una necesidad práctica inmobiliaria y no cuidaron del diseño y carácter original de los repartos existentes, elevando y redistribuyendo de manera adversa la densidad poblacional.

Las urbanizaciones más significativas de este periodo fueron realizadas en la zona este de La Habana, que desde la década de 1950 había quedado como una atractiva área de expansión inmobiliaria, favorecida por la terminación del túnel de la bahía en 1958. Allí se hicieron la Unidad Vecinal 1 (1959-1961), hoy Camilo Cienfuegos, y Alamar (1971). Estas urbanizaciones representan lo mejor y peor que en materia urbana se concibió después del triunfo de la Revolución, pero de ello hablaremos la semana próxima.

Yaneli Leal
Diario de Cuba, 24 de septiembre de 2023.
Foto: Vista aérea de El Vedado. Tomada de Diario de Cuba.

lunes, 15 de enero de 2024

La expansión urbana de La Habana (I)

Para muchos especialistas los planos de ciudad son una fuente de información valiosísima. Son una radiografía que les permite entender la historia del proceso urbanizador al visualizar las huellas de su crecimiento, los tejidos que lo conforman, sus cicatrices. Con ojos entrenados se obtienen datos exclusivos respaldados por la veracidad de la minuciosa labor topográfica.

Por eso resulta un ejercicio de gran enriquecimiento que, lamentablemente, se pierde cuando derivamos la revisión del espacio a las aplicaciones GPS. Es cierto que esta tecnología facilita muchísimo el camino, sin embargo ha socavado nuestra habilidad de orientación y sobre todo nuestro conocimiento general del territorio.

Si tomamos un plano de La Habana, podremos ver que es una ciudad intensamente urbanizada, con pocos espacios abiertos. Sin embargo, las retículas que definen sus barrios no son iguales. A veces las diferencias quedan divididas o subrayadas por las vías principales, que también tienen su propia historia. Por ejemplo, aquellas que circunscriben la lenteja del centro histórico de La Habana Vieja, siguieron en su trazado el de la antigua muralla (1674-1740). Aún hoy en las calles Egido y Monserrate, unificadas desde 1918 con el nombre Bélgica, se conservan fragmentos del lienzo de piedra que protegía la ciudad en su frontera terrestre.

Por mar, el curso de la muralla estuvo marcado por la línea de costa. Durante la primera mitad del siglo XX, el desarrollo del puerto motivó obras de alineación y relleno que permitieron construir sobre el mar nuevos muelles, e incluso, el hermoso espacio ajardinado del canal de entrada de la bahía que cambió para siempre la imagen de ese tramo de costa.

La vista actual del canal del puerto delata la importante transformación urbana de la que fue objeto. La costa este mantiene la irregularidad del terreno natural, mientras que la oeste es una gran línea recta, un artificio que posibilitó la construcción de una avenida marítima moderna (1927-1930) flanqueada por una serie de cinco parques, en uno de los cuales quedó circunscrito el castillo de la Real Fuerza. La calle Tacón, que delimita por el sur estos parques, recuerda el antiguo borde de la ciudad, y por tanto allí se conservan los restos arqueológicos de la muralla de mar.

El centro histórico fundacional tiene un trazado reticular semiregular, que conjuga la tradición medieval con las nuevas instrucciones de población dictadas desde España para sus colonias de América. La intención era que tuviesen cierto orden, con lo cual se exigió que las calles fueran lo más rectas posible, y en este caso estrechas para favorecer la sombra en un clima tan cálido. En pleno siglo XVI se hizo lo posible con los recursos y especialistas existentes. El resultado fue una grilla donde ninguna manzana tiene las mismas dimensiones. Las primeras calles, trazadas junto al mar desde la plaza fundacional o Plaza de Armas (Mercaderes, Oficios y Baratillo), hicieron lo mejor que pudieron en la punta irregular de la península donde se asentó la villa.

Como era habitual en esa época las manzanas se rellenaron con edificios de paredes medianeras, quedando solo los agujeros de los patios interiores de las viviendas. Por eso fueron tan importantes las cinco plazas y las plazuelas que quedaron en esta trama compacta, como espacios de interacción y uso público. Entre los siglos XVIII y XIX, tres paseos marítimos intentaron dar nuevas opciones de recreo a los residentes.

En el XX, de ellos solo pervivió la Alameda de Paula, pero se remozó el canal del puerto incluyendo la citada franja de parques. En las últimas décadas ha sido estratégica la incorporación de pequeñas áreas ajardinadas para establecer un balance en la vieja ciudad. Estos nuevos parques conforman los múltiples puntos verdes que muestra el mapa actual.

Con la muralla en pie y el centro histórico saturado, a partir del siglo XVIII La Habana creció hacia afuera, donde repitió el mismo modelo reticular y compacto. Así nacieron los primeros barrios de los futuros municipios Centro Habana, Cerro, Diez de Octubre y Marianao. De vuelta al mapa se verá que las zonas más irregulares son las que están junto a las vías principales. Corresponden a las primeras fincas urbanizadas, que debieron adaptarse al recorrido sinuoso de los caminos que hasta entonces habían unido el centro fundacional con las zonas de cultivo.

Antiguas calzadas como Zanja, Monte, Cerro, Puentes Grandes, Marianao (51), Jesús del Monte (10 de Octubre) y Luyanó son las grandes serpentinas que atraviesan La Habana hacia el oeste y el sur. Esta forma irregular que mantuvieron a pesar de distintos procesos de rectificación, se debe a su surgimiento como trillo abierto al monte, sin una planificación conmensurada. En el caso de Zanja su forma siguió el recorrido del primer acueducto de la ciudad, por lo que construir junto a ella traía la doble ventaja del agua potable.

Resulta realmente interesante comprobar en el plano de ciudad, cómo estos primeros trazados extramuros intentaron ajustar la cuadrícula a las curvas del camino, lo que sin dudas ayuda a entender las características de cada barrio. También la pervivencia de la vivienda adosada al vecino y el necesario patio interior que favorece la ventilación e iluminación de las estancias; las calles y aceras estrechas; y la incorporación del portal en las arterias principales donde se concentró el mayor número de comercios y servicios.

A trozos se rellenó La Habana, en la medida en que cada hacendado decidió urbanizar su pedazo de tierra. Estaba normado que los nuevos repartos debían seguir un trazado a manera de grilla o cuadrícula. No se fijaron medidas exactas para las manzanas, pero era obligatorio mantener la continuidad de las calles entre los repartos. A mediados del siglo XIX ya se había urbanizado y ocupado de este modo toda la zona de Centro Habana hasta Belascoaín.

A este siglo corresponde el trazado de avenidas rectas importantes como Galiano, Belascoaín, Infanta y muy especialmente Carlos III, la primera en introducir dimensiones monumentales en el trazado capitalino. Así la ciudad se modernizaba y por eso, cuando quedó disponible el terreno intermedio entre Paseo del Prado y Monserrate que era parte de la defensa de la muralla, se ocupó con un nuevo reparto monumental a escala urbana y arquitectónica. Desde el plano, el ring de La Habana posibilita entender por qué se siente como si la ciudad se abriera y cerrara cuando se cruza entre Centro Habana, el reparto Las Murallas y La Habana Vieja.

Pero las lecciones más importantes del urbanismo moderno se practicaron en otro reparto de este período, que podrán leer la próxima semana.

Yaneli Leal
Diario de Cuba, 17 de septiembre de 2023.
Foto: La Habana vista desde el aire. Tomada de Diario de Cuba.

lunes, 8 de enero de 2024

Premios del Instituto Interamericano para la Democracia

El Premio Interamericano de Prensa ‘Dr. Horacio Aguirre’ a los Defensores de la Libertad de Prensa, en su modalidad A la Libertad de Expresión fue otorgado por el Instituto Interamericano para la Democracia (IID) al periodista independiente Iván García Quintero, corresponsal de Diario Las Américas en Cuba en un acto celebrado el 6 de diciembre de 2023 en el Museo de la Diáspora Cubana de Miami.

La designación del premio tuvo en cuenta las dificultades que enfrenta García para informar desde la isla caribeña, en medio de la represión en contra de la prensa independiente y las recurrentes violaciones a la libertad de expresión impuestas por el régimen La Habana, que penaliza el ejercicio del periodismo libre y se atribuye el derecho de condenar a prisión a quienes lo ejercen.

García, quien no pudo asistir a la ceremonia debido a demoras en trámites de viaje, envió un mensaje de agradecimiento en video a los asistentes al acto realizado la noche del miércoles en el Museo Americano de la Diáspora Cubana en Miami. “Hacer periodismo independiente desde Cuba es una abstracción y un ejercicio de riesgo. Nuestro país es el único en el hemisferio occidental en donde ejercer el periodismo es un delito sancionado hasta con 30 años de cárcel”, dijo el comunicador.

García se presentó como un “autodidacta”, a quien el periodismo nunca le fue “ajeno”, gracias a su madre, la también periodista Tania Quintero, “refugiada política desde hace más de 20 años en Suiza, después de trabajar en medios oficiales. Crecí entre el repiquetear de las toscas máquinas de escribir Robotrón, fabricadas en la Alemania comunista, y el barullo de la sala de redacción de la revista Bohemia”, recordó, al tiempo que destacó el trabajo que realizan otros comunicadores independientes cubanos a pesar de las talanqueras de la dictadura.

En su introducción a las palabras de García, la directora de Diario Las Américas, Iliana Lavastida, resaltó que el premio cuyo nombre exalta la memoria del Dr. Horacio Aguirre, fundador de este rotativo, subraya la labor de un “periodista que vive en dictadura”, quien “todos los días pone en riesgo su integridad y la de su familia para hacer honor del ejercicio de este oficio de soñadores y comprometidos”.

“Su trayectoria y lo que hace cotidianamente constituyen el aval indiscutible que acredita este honroso reconocimiento (…) Iván ejerce desde La Habana, como aparece en su firma, desde hace 28 años contra todo riesgo”, apuntó. El galardón será entregado formalmente a García cuando pueda viajar a Miami.

Entretanto, el reconocimiento Orden de las Damas y Caballeros de la República fue concedido a la exministra venezolana Beatrice Rangel, al exiliado cubano y veterano de Bahía Cochinos José Basulto; al periodista boliviano Hernán Maldonado y al comunicador estadounidense Grant Miller. Rangel, directora de Asuntos Internacionales del IID, ensalzó la labor que cumple esa institución en contra de las “amenazas a la libertad”. “Sus tres lustros de existencia nos indican que en Miami se puede luchar por la vigencia de la libertad”.

Basulto recordó cómo la organización Hermanos al Rescate, de la que fue su presidente, rescataba balseros en el estrecho de la Florida. Dos de las avionetas de esa asociación fueron derribadas por órdenes del régimen cubano, con saldo de cuatro muertos, el 24 de febrero de 1996. Maldonado, quien fungió como corresponsal de agencias internacionales de noticias por muchos años, dijo que “nunca había recibido un premio”, pero que esta vez lo aceptó porque el IID es “un baluarte de la lucha por la democracia en Latinoamérica”. Miller habló sobre el civismo y la necesidad de votar y exigirles resultados a nuestros oficiales electos.

El Premio Interamericano de Prensa ‘Dr. Horacio Aguirre’ a los Defensores de la Libertad de Prensa, en su modalidad Al Periodismo de Innovación fue otorgado al director de Infobae, Daniel Hadad. El abogado y periodista argentino conceptuó que “el periodismo es importante porque una democracia no puede existir si no hay periodismo. Una democracia puede desaparecer en una sola generación. Vimos nacer una dictadura en 1959 (Cuba); hoy son cuatro. Nos dimos cuenta, pero no hicimos nada”.

El premio en la categoría Al Periodismo de Investigación fue concedido a la periodista mexicana Elizabeth Trenado. La entrega del galardón fue realizada por Horacio Aguirre Jr. y su hermano Alejandro Aguirre, hijos del Dr. Horacio Aguirre, quienes recordaron a su padre como un “luchador por la libertad de expresión”. Trenado se mostró preocupada por las altas cifras de feminicidios, principalmente en países como México. “Este reconocimiento se lo brindo a todas esas familias, esos padres, esos hijos que se quedaron sin una mujer”, apuntilló.

Jamil Mahuad, expresidente de Ecuador, recibió el Premio George Washington Legado a la Libertad y la Democracia por su “legado a las Américas”, según dijo el director del IID, Carlos Sánchez Berzaín, al presentar al exmandatario. Mahuad llamó a “no repetir las prácticas del pasado, que no nos permiten avanzar; no repetir el camino trillado, que no nos lleva a ninguna parte; por eso debemos dejar ir prácticas que han muerto”, a lo que sumó: “Esto me llevo a la dolarización en mi país. Me quitaron todo, pero me quedó la tinta de la vida, de mi sangre, con la cual todavía escribo versos”, indicó Mahuad, quien fue derrocado por las Fuerzas Armadas de Ecuador en enero de 2000.

Entretanto, el Premio Carlos Alberto Montaner a los Defensores de la Libertad y Democracia en las Américas fue concedido al exembajador Armando Valladares. La entrega de la condecoración estuvo a cargo de Linda Montaner, viuda del laureado intelectual que le da nombre al premio, fallecido en junio pasado. El exdiplomático Valladares se refirió a la amistad que lo unió con Montaner, ambos como presos políticos en la década de los años 1960 en Cuba. “No había un acto en contra de la revolución cubana en donde Carlos Alberto y yo no estuviéramos participando”, puntualizó.

Daniel Castropé
Diario Las Américas, 7 de diciembre de 2023.

lunes, 1 de enero de 2024

A propósito de un programa en YouTube


En el programa Enfoque Ciudadano del 3 de noviembre de 2023, el invitado del presentador, Andrés Alburquerque, fue el escritor César Reynel Aguilera. Al principio, César me mencionó. Lo que dijo es cierto, aunque yo en realidad no era una secretaria, ni siquiera una oficinista. En el tiempo que trabajé en el Comité Nacional del Partido Socialista Popular (agosto de 1959 a marzo de 1961) no solo fui un 'palito barquillero' porque pesaba solo cien libras, si no por las múltiples labores que debía realizar.

Además de mecanografiar como una trastornada, de lunes a domingo, tenía que atender la biblioteca (una vez del Minrex enviaron una carta dirigida a la 'Dra. Tania Quintero', jejeje). Ir con La Mora, la que hacía el café, a buscar cajitas de arroz frito, chop suey y maripositas fritas que se encargaban en La Fama China, en Belascoaín y Maloja, para las reuniones semanales de la 'mayimbada' del PSP.

También, ir al correo que había en Estrella y Belascoaín, a comprar sellos, echarle cartas en el buzón o pasarle cables a Ramón 'Monguito' Calcines, jefe de relaciones internacionales. O tres cuadras más abajo, al periódico Hoy, no a ver cómo lo emplanaban o lo estaban imprimiendo, algo que me encantaba (cuando trabajé en la revista Bohemia me gustaba ir a los talleres), si no a llevar una nota o un artículo que estaban esperando para publicar en el próximo número. Y todo eso con solo 17-18 años y con un sueldo mensual de 47 pesos.

"Lo que pasa en Las Vegas en Las Vegas se queda". Todo lo que mecanografié y todo lo que vi y escuché en los 19 meses que trabajé con la crema y nata del comunismo cubano, en aquel edificio de Carlos III y Marqués González se quedó. Y si algunas cosas decidí contarlas en junio de 2009 fue por la insistencia de Canek Sánchez Guevara. Y con el título 'Harry Potter y la revolución escatimada' publiqué cinco posts en mi blog. A continuación, fragmento relacionado con la mención de César Reynel en Enfoque Ciudadano:

Cuando se subía por la amplia escalera, en el primer piso, a la izquierda, estaban las oficinas nacionales y a la derecha las del comité provincial del PSP en La Habana, entonces una sola provincia. Su secretario general era César Escalante, hermano de Aníbal.

Los Escalante provenían de una familia de raigambre patriótica. César, alto y delgado, no se parecía a Aníbal, más gordo y siempre con un sombrero tejano. En el carácter sí: los dos tenían fuertes personalidades. A César se debe la creación de la primera COR (Comisión de Orientación Revolucionaria), después devenida en DOR. Charlas, folletos, propaganda: todo eso y más se le acreditaba a César y su equipo de colaboradores.

Los días previos a la ley de nacionalización de las compañias extranjeras, estadounidenses en su mayoría, César tuvo una actividad febril, junto a otros miembros del comité nacional del PSP. Lo recuerdo ir y venir desde sus oficinas a las nuestras, serio, apurado. Fueron dos días con sus noches muy tensos y de mucho correcorre, con reuniones contínuas, llamadas, idas y venidas, imagino que para deliberar con Fidel y Raúl. Y yo, claro, mecanografiando, cambiando párrafos, rehaciendo cuartillas.

El colofón sería el acto en el Stadium del Cerro (actual Estadio Latinoamericano). Por si no bastara su repercusión, tuvo un ingrediente mediático extra: en medio de su discurso Fidel Castro enmudeció. De aquella Ley trascendental, la imagen que me ha quedado es el caminar apresurado de César Escalante, Fidel afónico, los americanos encabronados y yo muerta de cansancio.

Si en aquel potaje la 'especialidad' de César era la ideología, la de su hermano Aníbal era el rumbo político de la revolución. O al menos eso era lo que me parecía, pues Aníbal era el enlace entre la dirección nacional del PSP y 'Alejandro', seudónimo de Fidel Castro.

Cada vez que un mensaje escrito debía ser enviado a 'Alejandro', Guerrero (Secundino Guerra) me hacía dejar lo que estuviera realizando y de prisa me llevaba para la oficina de Aníbal, situada entre la de Guerrero y Manolo Luzardo, al fondo del local.

En una Underwood situada en un rincón, Aníbal me mandaba a sentar, mientras él, dando zancadas de un lado a otro, empezaba a dictarme. Y yo tiquitiquitiquiti. Hacía una pausa y me decía:

-A ver, léeme qué has puesto ahí.

-Aníbal, puse lo que usted me dictó.

-Vamos, vamos, lee y no hables.

Y yo le leía. Si le parecía bien seguía dictando, si no, me hacía sacar el papel, él lo rompía y empezaba a dictar de nuevo. Aníbal me decía las comas, puntos y aparte, punto y seguido, aunque no se necesitaban demasiadas reglas ortográficas: siempre eran mensajes cortos, apremiantes.

Desde que veía a Guerrero venir hacia mí como un gallito culeco, para mis adentros decía: "Uf, ahí viene Guerrero para un 'corta y clava' de Aníbal". Ninguna de esas urgencias me causaban mayor preocupación.

Era joven y aquellos dimesidiretes políticos no me quitaban el sueño. Joven, pero no tonta, me daba cuenta de que tenían razón los enemigos incipientes de la revolución cuando comenzaron a propagar que "la revolución era como un melón, verde por fuera y roja por dentro".

Sin sonrojarse, Fidel los desmentía y aseguraba que era más verde que las palmas. Sí, que las palmas del Soviet de Mabay: el 13 de septiembre de 1933, dirigidos por el comunista Rogelio Recio, los campesinos del ingenio Mabay, en el poblado del mismo nombre, en la antigua provincia de Oriente, decidieron unirse y fundar un gobierno popular, bautizado con el nombre de Soviet de Mabay; ese día, en lo más alto del central azucarero ondearía la bandera roja con la hoz y el martillo.

Por suerte, siempre que aparecía un 'corta y clava' yo estaba ahí y no tomándome un café con leche en la cafetería al lado del periódico Revolución, en Carlos III y Oquendo o más arriba, en otra más pequeña, detrás de la Compañía Cubana de Eletricidad, donde por una peseta (20 centavos) me tomaba una deliciosa limonada frappé. Esas salidas eran para merendar.

A donde solía escaparme era a ver la tirada del periódico Hoy, a tres cuadras, en la calle Desagüe. O a la librería de Lalo Carrasco, enfrente. A veces iba con mi padre a tomar café con leche en Reina y Belascoaín y aprovechaba para comprar algunas de las delicias vendidas en una tiendecita aledaña: cremitas de leche de Cascorro, cucuruchos de Baracoa, raspadura, boniatillo, coquitos prietos o acaramelados, pasta de tamarindo, guayaba en barra, en mermelada o casquitos, en fin, dulces tradicionales de toda Cuba.

Tania Quintero

lunes, 18 de diciembre de 2023

FELICES DÍAS DE NAVIDAD Y FIN DE AÑO



A los lectores del blog, les deseamos Tania Quintero Antúnez y Marco Antonio Pérez López.