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sábado, 8 de agosto de 2015

Sin hipocresía: respuesta que en 1999 le di a Rosa Miriam Elizalde




Rosa Miriam Elizalde Zorrilla y Elaine Díaz Rodríguez son dos de las periodistas cubanas más preparadas con que cuenta el régimen verde olivo. Las dos han sido profesoras universitarias y han tenido oportunidad de viajar a Estados Unidos, donde por estas fechas, Díaz debe estar finalizando un curso de periodismo en la Universidad de Harvard. Pero en mi opinión, Elaine es mucho más periodista y menos oficialista que Rosa Miriam, quien desde hace años decidió venderle su alma a los Castro y convertirse en una 'talibana', como en su momento lo fue el ex talibán Hassan Pérez, alias Metralleta.

Perfil de Rosa Miriam en Cubadebate: Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros Antes de que se me olvide, Jineteras en La Habana, Clic Internet y Chávez Nuestro, entre otros.

Su perfil en La Jiribilla: Periodista y editora cubana. Columnista del diario Juventud Rebelde, del cual fue subdirectora editorial durante varios años. Tiene dos libros publicados: Jineteras en La Habana y Flores desechables, ensayos periodísticos y reportajes sobre la prostitución. Integró la antología Vivir y pensar en Cuba, una selección de textos de jóvenes ensayistas cubanos. Fue editora del semanario digital La Jiribilla. Actualmente dirige dos conocidos sitios cubanos en internet: Cubadebate y Antiterroristas.cu (dedicado a la campaña de propaganda por la ex carcelación de los cinco espías presos en Estados Unidos, finalmente liberados por conveniencia de la administración del presidente Obama).

Otro perfil, en Ventana Política: Periodista, editora de Cubadebate, doctora en Ciencias de la Comunicación Social y profesora auxiliar de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Su tesis de doctorado, defendida en 2014, fue premiada como la mejor del país en Ciencias Sociales. En cinco ocasiones ha obtenido el premio Juan Gualberto Gómez, el reconocimiento periodístico más importante en Cuba. Fue subdirectora de Juventud Rebelde y fundó varias publicaciones digitales, entre las que se destacan La Jiribilla, Antiterroristas y Cubadebate. Dirigió también el portal Cubasi. Tanto en Cuba como en el exterior, ha publicado análisis especializados sobre internet, ciberguerra y comunidades virtuales, y ha sido ponente principal en eventos nacionales e internacionales. Es colaboradora del diario mexicano La Jornada. Como autora, coautora o compiladora ha publicado nueve libros. Es miembro de la presidencia nacional de la Unión de Periodistas de Cuba.

Llama la atención que en ninguno de esos perfiles mencionan el libro Los disidentes que Rosa Miriam escribió junto a Luis Baéz, alias Luis Baba, fallecido en febrero de 2015. Ese libro fue lanzado en 2003, poco después de la Primavera Negra, la más brutal oleada represiva ordenada por Fidel Castro contra la oposición cubana y fue llevada a cabo por el Departamento de Seguridad del Estado entre los meses de marzo y abril de 2003 en toda la Isla. El periodista argentino José Steinsleger tuvo a su cargo la presentación del libro Los disidentes en La Habana. Lo que dice EcuRed, la Wikipedia isleña, sobre ese libro y sus dos autores.

Como buena fidelista y militante ejemplar del partido comunista, en casi todos sus textos a Rosa Miriam se le sale el antimperialismo y el antinorteamericanismo que lleva dentro. Sin embargo, su animadversión hacia lo yanqui, no le impiden viajar y trabajar en la 'nación de los malos'.

Sin sonrojarse, Rosa Miriam escribe en Cubadebate lo mismo de la reapertura de la embajada cubana en Washington, que de su estancia en Nueva York, entre otras ciudades del 'norte revuelto y brutal' que ha visitado. Con todos los gastos pagados por el mismo gobierno que paga a todos los periodistas oficiales y por ello los tiene comiendo de su mano y no les permite expresarse libremente.

Es una lástima que por estar en el candelero político y mediático nacional, Rosa Miriam no haya seguido investigando y publicando sobre el fenómeno de la prostitución en Cuba. O sobre otra realidad: la Isla se está convirtiendo en un paraíso para el turismo gay.

Rosa Miriam Elizalde nació en Sancti Spiritus en 1966 y yo, veinticuatro años antes, en La Habana de 1942. Por coincidencias del destino, somos las dos únicas periodistas cubanas que el escritor español Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003) menciona en su libro Y Dios entró en La Habana (El País/Aguilar, Madrid, 1998). A continuación, Sin hipocresía 
(Tania Quintero,1 de agosto de 2015).


El domingo 21 de febrero de 1999 el periódico Juventud Rebelde llegó a los estanquillos más temprano que de costumbre. En la página 5 la subdirectora, Rosa Miriam Elizalde, escribió un artículo bajo el título “Mercenarios en apuros”. En esta ocasión, ella dejó a un lado sus denuncias sobre la prostitución en Cuba y en el mundo para atacar al periodismo alternativo cubano.

Como desde el 23 de septiembre de 1995 soy periodista de Cuba Press, agencia fundada por el poeta y periodista Raúl Rivero, me siento aludida. Su trabajo tiene inexactitudes, mas no quiero rebatirlo ni polemizar con ella, porque la respeto y la admiro. Me alegro que Rosa Miriam hoy figure entre las elegidas para integrar comitivas oficiales. Se lo ha ganado por su talento.

Primer expediente de su curso, Rosa Miriam Elizalde fue insertada por la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana en la redacción de los servicios informativos de la televisión cubana donde yo trabajaba como una de las directoras de Puntos de Vista, espacio de opiniones callejeras que una vez por semana se trasmitía en horario estelar.

Yo, periodista autodidacta, a ella y a Grisell Pérez (actualmente reportera en el noticiero nacional de televisión), tenía la misión de trasladarles mis experiencias y asistirlas en la realización de un Puntos de Vista acerca del tema que ellas eligieran, en este caso el de las mujeres dirigentes. De modo que resultó un programa sobre una temática femenina dirigido por tres mujeres. Fue muy agradable trabajar con Rosa Miriam y Grisell, dos jóvenes talentosas e intachables.

Ahora, cuando Rosa Miriam se ha sumado a la campaña de ataques contra nosotros, los periodistas independientes, no es odio lo que viene a mi corazón. Tampoco sería ese sentimiento el que tendría si otros que una vez fueron mis amigos y compañeros, como Frank Agüero Gómez, hoy director del periódico Granma, escribiera horrores de mí y del periodismo al margen del control gubernamental.

Luego de leer el artículo de Rosa Miriam, vino a mi memoria aquellos tres días que en 1988 pasamos en Sancti Spiritus, su provincia natal. Ella, Grisell y yo nos alojamos en una habitación de tres camas, en el hotelito del partido provincial. Una noche las tres fuimos a casa de la tía de Rosa Miriam, quien la crió al quedar huérfana de madre. De aquel viaje a Sancti Spiritus salió el reportaje “Mujeres dirigentes: ponerse en su lugar”, posteriormente premiado en un festival de cine, radio y televisión, cada año celebrado por la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba).

Ojalá que por pertenecer Rosa Miriam a la élite de periodistas “confiables” tenga acceso desde Cuba a internet. Si lo tiene, podrá leer mis trabajos y percatarse de que escribo sin rencor y que, aunque aparentemente somos “enemigas”, al igual que ella, sigo queriendo lo mejor para mi patria, que es de todos los cubanos.

Recuerdo que una de las primeras entrevistas que hace once años hicimos en Sancti Spiritus fue a Alicia, presidenta del Poder Popular espirituano. Fuimos a su casa, en un reparto construído por microbrigadas, y allí vimos la foto de Fidel Castro que presidía la sala, tomada por Liborio Noval, fotógrafo del periódico Granma.

Fue precisamente Liborio quien le hizo a la Seguridad del Estado el “favor” de captar mi llegada -y la de otros periodistas independientes y corresponsales extranjeros- a la residencia de la entonces secretaria de prensa y cultura de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en Cuba, Mary Blocker. Era el 5 de febrero de 1997 y si asistí al convite fue porque presentí que el lugar, en la barriada de Miramar, iba a estar bajo un fuerte operativo policial

Unos días antes, el 21 de enero, habia estado 22 horas detenida por la Seguridad del Estado en un calabozo de la 3ra. unidad de policía, en Zapata y C. Vedado. Y mi inasistencia a la invitación de los americanos podía tener dos interpretaciones: que la policía política había logrado intimidarme o, peor aún, que tras los extensos interrogatorios habría empezado a colaborar con el G-2.

Cinco días después, el 10 de febrero, orquestaron actos de repudio -verdaderos linchamientos verbales- frente a las casas de varios periodistas independientes, la mía incluida. El 2 de junio, también de 1997, cinco agentes de la Contrainteligencia, comandados por un oficial que se identificó como Pepín, hicieron un registro en mi domicilio en busca de una supuesta computadora personal.

De modo que, Rosa Miriam, espero que en cualquier momento -en la televisión cubana, en Granma, en Juventud Rebelde o en los tres medios a la vez- el Departamento de Seguridad del Estado les entregue un dossier con “pruebas irrefutables” de que somos “mercenarios del imperialismo yanqui” y “agentes de la CIA” . Y de que deseamos “la anexión con el Norte”, como en los tiempos de Narciso López.

Cuando ese momento llegue probablemente esté presa. Por ello quiero aprovechar esta “libertad condicional” para decir que como la inmensa mayoría de los cubanos, estoy contra el embargo y contra la torpeza con la cual el gobierno de Estados Unidos ha conducido su política hacia Cuba en estos cuarenta años. Y que si me hice periodista independiente fue por la necesidad que tenía de escribir libremente.

A pesar del hotigamiento contínuo, en todo este tiempo me he sentido inmensamente feliz, porque he escrito lo que siento y veo. En caso de que me toque pudrirme en una cárcel, sé que mis amigos, dentro y fuera de la isla, no dejarán que mi madre, mi hija y mi nieta pasen hambre.

Ante el Armagedón que nos anuncian, repito lo mismo que recientemente dije a Radio Exterior de España: no tengo miedo. Porque cuando en septiembre de 1995 decidí integrarme a Cuba Press (dos meses después se incorporaría mi hijo, Iván García), lo hice consciente de que me podría costar hasta la vida.

Así que, Rosa Miriam, en esta hora final quiero decirte que si alguien hoy está en apuros es el régimen que has decidido defender. Algo que no te critico, pues en este mundo globalizado y neoliberal que se nos viene encima -en contra de tu voluntad y de la mía- cada cual debería, debiera, ser libre para pensar, hablar y escribir sin hipocresía.

Tania Quintero

Publicado en Cubafreepress el 1 de marzo de 1999, el mismo día en que fui arrestada por la Seguridad del Estado cuando me dirigía al juicio a los cuatro integrantes del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna. Durante 29 horas estuve detenida en un calabozo de la unidad de policía de 7ma. y 62, Miramar. Desde el 26 de noviembre de 2003 vivo en Suiza como refugiada política.

Fotos: la primera, Rosa Miriam Elizalde, en la entrevista que en marzo de 2015 concedió a Cubainformación, uno de los tantos sitios online de la autocracia criolla. la segunda, yo en casa de Ricardo González Alfonso, en Miramar. Detrás, Raúl Rivero y mi hijo, Iván García Quintero. Realizada en el año 2000, para un reportaje sobre el periodismo independiente cubano que estaban haciendo en La Habana los periodistas suizos Ruedi Leuthold y Beat Bieri.

Leer también: Entrevista que el colombiano Hernando Calvo Ospina le hizo a Rosa Miriam cuando era subdirectora de Juventud Rebelde, y "Más de 200 millones de dólares dedicó EEUU a la subversión contra Cuba", la 'denuncia' que Elizalde hizo en Ginebra en abril de 2013.

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