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viernes, 21 de septiembre de 2007

APUESTAS A ESPALDAS DEL CABALLO

Por Iván García, desde La Habana

Pese a que casinos y traganíqueles pasaron a mejor vida, con la intención de formar un hombre nuevo, libre de lacras y vicios del pasado, el morbo del cubano por el azar no ha podido ser ahuyentado.

De los juegos prohibidos por las leyes revolucionarias, el de mas arraigo entre la población siguió siendo la lotería conocida como "la bolita". Compuesta por más de 100 números, cada uno con varios significados, por ejemplo: el 1 es caballo, mote que la gente adoptó para identificar al presidente del país. La astucia del cubano ha quedado también demostrada en las cosas ilícitas.

Reiteradas veces la policía detiene a cientos de boliteros, sin lograr impedir que "la bolita" continúe siendo parte del pasatiempo nacional junto con la pelota y el dominó. Es el caso de Regino, banquero, que ha vivido en la lotería toda su vida aunque ésta lo ha llevado dos veces a la prisión. Pero él persiste, "porque este negocio da mucho dinero".

De estatura media, calvo, Regino sobrepasa los 60 años. Es un tipo muy conocido e influyente en su zona. Al viejo Regi le extraña mi interés. Le explico que soy periodista independiente. "Ok.. A ver, qué tu quieres que te diga?".

Le pido entonces que me cuente cómo es el entramado que se ha montado para que "la bolita" funcione y sobreviva a cuantos operativos policiales han diseñado. Regino sonríe mostrando sus muelas de oro, y me explica que la clave de "la bolita" es el banco.

"Cuando a uno le cae un buen dinero y no quiere perderlo, por lo general lo invierte en la lotería. Para formar un banco de éxito hacen falta no menos de 70 mil pesos. Después te buscas seis o siete listeros que trabajen para ti. La función de ellos es recoger las apuntaciones de los clientes. Un buen listero entrega diariamente mas de mil pesos al banco". Los listeros ganan el 20 por ciento de lo que recojan, es decir alrededor de 200 pesos diarios (unos 10 dólares al cambio actual).

Regino me invita a un espeso batido de mamey. Prende un cigarro y sigue contando. "Esos 200 baros son sin contar lo que puedan ganar si alguno de sus clientes se saca un número. Mira, para que tengas idea del dinero que en este negocio corre, te diré que por un parlé yo pago 900 pesos, por un número fijo 90 y por el corrido 30. Todo esto es por cada peso que me juegan. Entonces el listero paga un 10 por ciento menos a la hora de repartir los premios de sus clientes. Además, a cada uno le doy 40 pesos diarios para gastos personales, cigarros, meriendas, transporte, etc".

Le pregunto si ha tenido alguna vez problemas con los listeros. Su respuesta es tajante: "Nunca. Por una sencilla razón: no todo el mundo en Cuba gana mil cañas (pesos) a la semana, por lo que ellos cuidan su trabajo como a la gallina de los huevos de oro. De vez en cuando la policía hace redadas, pero ya eso no nos asusta. Al principio uno jugaba con candela, pero ahora hay una especie de pacto no firmado con los guardias, quienes por lo general se hacen de la vista gorda".

Regino lleva 30 años en el juego, y ante mi cara de asombro, el viejo banquero me aclara: "Esto no es tan fácil, uno tiene que trabajar para ganárselos." Enciende otro cigarro y prosigue. "Al menos yo no tengo problemas con los policías de mi zona. Inclusive algunos creen que trabajo para ellos y yo qué le voy a hacer a eso." Con sorna, Regino me confiesa que él lo que hace es seguir alimentando esa bola para que no lo molesten. Inclusive el tiene buenos amigos que enseguida le avisan cuando la policía o el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) están preparando alguna operación.

En Cuba los bancos de los boliteros se rigen por la charada de Venezuela que toos los días transmite Radio Rumbos. De este modo, esta emisora y Radio Martí (que nada tiene que ver con "la bolita") son las que mas audiencias tienen en la Isla. Según Regi en algunos barrios de la capital se han montado bancos que recogen y pagan en dólares. "En mi zona eso aún está verde aunque ya lo tengo en mente. Dinero no me falta." Se encamina a su Chevrolet del año 58, en excelente estado. A modo de despedida dice: "Oye muchacho 'la bolita' mueve mucho dinero y está arraigada en el alma del cubano. Si por el gobierno fuera la combatía con el máximo rigor, pero ya se han convencido de que están arando en el mar."

(Publicado en Cubafreepress el 13 de marzo de 1998)

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Me habia olvidado de "la bolita", la tendré presente para mis proximas historias,,,saludos

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