Google
 

sábado, 27 de octubre de 2012

Hagamos algo por las Naomi cubanas


Quizás no haya que hacer como Margareta Winberg, ministra de asuntos sociales de Suecia, que in situ quiso comprobar si la prostitución en su país iba en declive o no. En plena avenida Malmskillnadsgada, en Estocolmo, esperó sonriente alrededor de una hora, a ver si alguien le hacía propuestas indecorosas.

Sólo logró que un borracho le dijera: "Así me gustan las mujeres, rubias y esplendorosas". Más tarde desde un estudio de televisión declaró que Suecia había comenzado a erradicar la prostitución visible. Por supuesto, la invisible sigue 'vivita y coleando', reacomodándose a la ley que entró en vigor el 1 de enero de 1999, que penaliza cualquier intento de compra de sexo. Pero, de momento, las calles suecas han quedado desiertas y también los bares, discotecas, salones de baile, saunas y otros sitios donde era habitual el comercio de favores sexuales.

A diferencia de Suecia, en Cuba nunca ha existido una Oficina de la Prostitución. Durante más de medio siglo, de 1850 a 1920, el Prostitutionsbyra se encargaba de regular y organizar la venta de sexo. Las suecas dedicadas a la profesión más vieja del mundo, no podían salir de sus casas después de las 11 de la noche, y dos veces por semana tenían que examinarse con un médico.

Las prostitutas eran obligadas a llevar un carné. Tenían un sueldo mínimo diario y el Estado les propiciaba vivienda y comida. La panacea duró hasta 1920, cuando el gobierno sueco desterró la prostitución organizada y legal. Ahora las autoridades, con la nueva ley, pretenden erradicar la prostitución de las calles y lugares públicos.

Hasta en la India las cosas han comenzado a cambiar. En Calcuta, miles de prostitutas se han organizado para luchar por su dignidad. En el barrio de Sonagachi, dedicado a la prostitución, hace cuatro años las mujeres crearon la primera Cooperativa de Trabajadoras Sexuales, con el objetivo de proteger sus derechos. Ya muchas de sus afiliadas se dedican a oficios más nobles, como la confección y venta de artesanía. Antes de organizarse, las administradoras de los burdeles les quitaban la mitad de las ganancias y los proxenetas se llevaban la otra mitad de lo que les quedaba.

En Cuba la prostitución ha cedido ante una fuerte ofensiva policial, con un saldo de centenares de detenidos y se pronostica que mermará aún más a partir de leyes más severas, recientemente aprobadas e incluidas en el Código Penal. Si se han perfilado medidas preventivas y profilácticas, no son del dominio de la opinión pública nacional.

Las causas de la prostitución en la isla están estrechamente vinculadas a la realidad social: hijos de padres divorciados, presos, emigrantes, alcohóliicos o fallecidos, problemas familiares graves, hogares violentos, escasez de viviendas, deserción escolar, ausencia de un trabajo sistemático de prevención y asistencia social en cada barriada, sobre todo en aquéllas más proclives a la marginalidad y la delincuencia.

Factores socio-culturales y económicos han contribuido a la extensión de la prostitución dentro del país y han propiciado su exportación: cada año, decenas de jóvenes de los dos sextos concertan bodas con extranjeros, que no siempre son sinónimo de matrimonios con el fin de estabilizar una relación y fundar una famiilia en otras naciones. Por razones históricas y afinidades culturales e idiomáticas, España ocupa el primer lugar en estos 'convenios amorosos' con fines migratorios.

Casualmente, en mis manos cayó un ejemplar del periódico español El Mundo. Era del 21 de diciembre de 1998 y en su página de clasificados descubrí, con dolor e impotencia, el anuncio de Naomi, mulata cubana de 20 años, disponible las 24 horas. Cobra 15 mil pesetas (unos 100 dólares). Otra cubano, que no pone su nombre, sí su teléfono y el señuelo de ser "una cubanita insaciable", cobra menos: 5 mil pesetas, unos 35 dólares.

En esa página hay más 'mulatitas', sin aclarar sus nacionalidades. Una se llama Nayara, tiene 20 años, su tarifa es de 20 mil pesetas y se puede pagar con tarjeta Visa. En El Nuevo Herald, uno de los diarios más atacados por el régimen cubano, en los anuncios personales aparecen señas de mujeres y hombres cubanos, colombianos, argentinos, venezolanos y hasta norteamericanos, pero lo que en ellos predomina es la intención de encontrar una buena amistad que pudiera derivar en un romande.

Lamentablemente, en otro periódico español, El País, en la sección clasificada, de mal gusto y donde no falta aberraciones, se encuentran también cubanos ofreciendo sexo por dinero. Para ese tipo de mensajes, deberían existir publicaciones 'especializadas'.

Lo que más duele, es la presencia de compatriotas dedicados a esos 'menesteres'. Ojalá fuera posible rescatarlos. Hacer algo por las Naomi cubanas. Lo veo difícil. Nadie tiene la respuesta y menos la solución. Pobre la gente que se va de su patria y termina prostituyéndose en tierra ajena. O mendigando.

Tania Quintero
Publicado el 1 de abril de 1999 en Cubafreepress.
Foto: En España la prostitución no sólo se anuncia en la prensa, sino también en ómnibus urbanos, como se puede ver en esta foto de octubre de 2011, de un bus circulando por las calles de Valencia. Tomada del periódico Público.
Leer también: Recuerdos de una prostituta jubilada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario